Es recalcitrante tener que esperar inútilmente lo que no llega. Es frustrarte tener que hacer fila sin saber para qué. Sin embargo, hay que armarse de paciencia para no desanimarse en la espera. Esta cruz es de quienes esperan una decisión que no llega, una promoción que no se cumple o una promesa que no se hace realidad. Tomado de mi libro: "Creo en ti, mi Señor", pp. 219 - 220