De las piedras romanas más bonitas hice tres cruces en honor a las heridas que nos han dejado cicatrices profundas, trofeos de batallas perdidas. Modesta Nava, una de mis seguidoras de Santa Elena, Jalisco, municipio de Tolimán, Jal. Me dijo que las imperfecciones en las joyas son prueba de que Dios quiere que le ayudemos a perfeccionar su proyecto inicial. De esa colección de "aprende a vivir con cicatrices", logré encapsular las mejores y más bellas piedras romanas.