Ante la humillación tantas veces reaccioné inmediata y fuertemente. Sufrí la sentencia de quien se enoja, pierde. Perdí tantas veces porque me conformaba con una gotita de venganza cuando la justicia no llegaba. En mi sabático en Roma tuve la oportunidad de aprender a matar de hambre este deseo de venganza, de reivindicación y simplemente dejar que la naturaleza siguiera su curso. Mejor, "volver por otro camino" como los #reyesmagos.