Acabamos arruinando todo aquello en lo que ponemos nuestro entusiasmo. Da un poco igual si es en la política, en la familia o con los amigos, si el proyecto es nuestra pasión, acaba necesariamente en conflictos, enfrentamientos y rencillas. Nos resistimos con cierta dosis de ilusión a acostumbrarnos a ello pero es lo que vemos repetirse una y otra vez en esta vida y ¿por qué? Debemos preguntarnos el por qué esto es así y hay siempre dos formas diferentes de enfrentar todo problema. Desde una perspectiva humana la explicación es claro nuestro propio interés, orgullo y egoísmo pero yo os invito a considerar la otra forma de enfrentar un problema: que es la perspectiva de Dios. ¿Qué es lo que hace que tengamos tantos conflictos y cuál es el propósito que puede haber detrás de algo tan reiterativo y monótono en esta vida? La respuesta la encontramos otra vez en el principio, que es el método que también utilizaba el propio Jesús.
... Podcast de Jose de Segovia sobre Libro de Génesis, Cap. 11 1-9