En el principio Dios creó los cielos y la tierra. En el primer día, creó la luz; la llamó día y a las tinieblas, noche. En el segundo día, creó un firmamento que separó las aguas debajo y sobre el firmamento; al firmamento llamó cielos. En el tercer día,
Dios reunió las aguas debajo de los cielos en un solo lugar y las llamó mares y a la
parte seca, tierra, e hizo que produjera la tierra hierba verde.