Las iglesias de Macedonia han abundado en riquezas por su generosidad, pese a
las grandes tribulaciones con que han sido probadas. Pablo aconseja a la iglesia de Corinto, que comenzaron a ofrendar antes que las de Macedonia, que lo sigan haciendo. Los que conocemos la gracia del Señor, por la que se hizo pobre para
enriquecernos a nosotros, damos en abundancia para que haya mayor igualdad.