Este artículo científico ofrece una revisión exhaustiva sobre la deformidad ósea conocida como "cabeza de pug" en los peces, una condición caracterizada por el acortamiento del cráneo y la mandíbula superior. Los autores documentan la presencia de esta anomalía en al menos 164 especies diferentes, analizando registros históricos que datan desde el siglo XVI hasta la actualidad. La investigación identifica que el rasgo principal es la malformación del hueso paraesfenoide, lo que desencadena una serie de distorsiones en otras estructuras faciales, los ojos y la lengua. Además, el texto examina las causas multifactoriales de esta patología, atribuyéndola tanto a mutaciones genéticas como a factores ambientales adversos, tales como la contaminación, la temperatura extrema y la desnutrición. Aunque esta condición puede dificultar la supervivencia, se han encontrado ejemplares adultos en diversos hábitats, lo que sugiere que no siempre es letal. Finalmente, se destaca el uso de estas malformaciones como indicadores biológicos para monitorear la salud de los ecosistemas acuáticos y la calidad del agua.
DOI: https://doi.org/10.1080/23308249.2021.1957772
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