Mamón o mamona: es un apelativo utilizado en muchos lugares a lo largo y ancho del continente americano, para referirse a personajes de cuyo nombre es mejor nunca acordarse, porque, si no son dueños de la palabra, son dueños de la verdad, y si no, son dueños de la moral, de lo políticamente correcto; es decir, van hasta las últimas consecuencias para sostener su presunción y orgullo, además de impositivos y arrogantes. Nadie les gana una partida, porque son los elegidos, los profetas que traen la buena nueva y no importa dónde se encuentren, pues los hay en el salón de clase, en cada familia, en el gobierno, en las aulas universitarias y ahora en el Tik Tok; es decir que hasta del lenguaje de los pobres alienígenas se han apropiado y nadie puede decirles ni chistar absolutamente nada. Si lo haces, puedes ir a la cárcel por no ser inclusivo o por abuso de los derechos personales, individuales, egocéntricos y del propio yo.