El 18 de julio de 1994 a las 9:53 horas de la mañana, un
automóvil se estrelló y explotó contra la sede de la Asociación
Mutual Israelita (AMIA), ubicada en una calle céntrica de la
ciudad de Buenos Aires, la calle Pasteur, la cual quedó
completamente destruida afectando a otros edificios
cercanos. Ese acto terrorista dejo un saldo de 85 personas
muertas y 300 heridos, quienes se encontraban dentro y fuera
de la institución.