www.parentepsis.com Cuando cambia tu estado emocional, tu mundo también cambia. Si estás “depre” todo se vuelve gris, si sientes alegría, todo se vuelve rosa, si sientes preocupación, todo se vuelve negro. Tu estado emocional puede ser tu tirano o tu aliado, tu motivador o tu debilitador, tu facilitador o tu obstáculo. Cómo te sientes, fisiológica y emocionalmente, influye en cómo piensas. Y lo que piensas, lo que decides, aquella parte de tu mente donde reside tu libertad para elegir, tu imaginación y tus ideas del futuro, están influidos por tu estado emocional. Sin libertad emocional no hay libertad real...