www.parentepsis.com
Afortunadamente no recordamos todo. Nuestro cerebro es poderoso, pero es finito. No puede registrar todo lo que nos acontece. Es selectivo. Por ejemplo, selecciona a qué atender y a qué no atender. Tú eliges a qué prestas atención. De forma consciente o inconsciente. Te des cuenta o no. Si te paras a pensar, podrás llegar a saber porqué prestas atención a un estímulo concreto de todos los estímulos de los que se compone una realidad concreta. ¿Por qué ha captado tu atención?
Imagina que estás trabajando, ¿centras tu atención en realizar correctamente determinada tarea?, ¿te concentras en el reloj de la pared esperando a que pasen los minutos para poder irte a otro lugar?, ¿caes en la cuenta del estado de ánimo de algún compañero? Tu atención es un foco que tú eliges donde apuntar.