Los activos tecnológicos empiezan a ser tan importantes en el despacho profesional como el activo de recursos humanos. Se necesita llevar una buena gestión del mismo a través del CRM mediante una ficha personalizada de cada software donde se refleje datos como:
- Descripción del producto.
- Unidades y precio contratado.
- Nombre del Pack.
- Forma de pago (mensual, trimestral...)
- Categoría de software.
- Cloud (Si o No)
- Última versión.
- Licencias usadas
- Licencias disponibles
- Última versión.
Y además tener un control exhaustivo de las fichas relacionadas como:
- Revisión de la última actualización.
- Usuarios y permisos de seguridad.
- Otros Productos conectados.
- Personalizaciones del producto.
- Formación.
- Procesos y Tareas.
- Rentabilidad y uso.