Letra del "Corrido de los mártires de Cerocahui" Fueron Joaquín y Javier
Caminantes de la sierra
Se pasaron muchos años
Llevando la Buena Nueva. Andando a pie o camioneta.
No conocieron fronteras.
Joaquín dejó Tamaulipas
Con sus playas y la escuela
Para subir las montañas
Del estado de Chihuahua
A vivir
austeramente
En la sierra Tarahumara.
De los encuentros de CEBS
el Gallo participaba
Y a donde quiera que fuera
Cargaba con su navaja
Y como Gallo cantaba
para animar a la raza.
Fue cerca del medio día
Cuando Pedro se escapaba,
Entró corriendo a la Iglesia
y desangrándose estaba
Él era guía de turistas
Su vida ya terminaba.
Entonces salió Joaquín
para auxiliar al herido
le puso los santos oleos,
lo consoló y lo bendijo.
Digno hijo de San Ignacio
No le sacó al sacrificio.
Quien se lo iba a esperar
El Chueco venía alterado
Y al ver lo que sucedía
Mató a “Morita” y al Gallo.
Los sacerdotes tendidos
Junto al altar suspiraron.
Joaquín y el Gallo se han ido
Víctimas de la violencia.
De las más hondas barrancas
Visitaron sus aldeas.
Siguieron a Jesucristo. y
Amaron a su manera.
Hoy el pueblo tarahumara
Gime y llora por su ausencia
Porque les arrebataron
dos padres de su querencia.
México vive asustado
Del estado no hay presencia.
Vamos pidiéndole a Dios
Que su muerte no sea en vano,
Que su sangre sea semilla
de un México más humano,
que el Reino todos busquemos
Y nos tendamos la mano.
Joaquín “Morita” y “El Gallo”
fueron amigos de Ley,
los mártires de la Sierra,
misioneros de gran Fe. La Virgen de Tarahumara
Ya los llevó con su Rey.
Y aquí se acaba el corrido
De dos jesuitas alegres
Que murieron bendiciendo
A su hermano Pedro Palma
Que sus Vidas nos impulsen.
A luchar con toda el alma.