Cierre de temporada con Olivia Martínez Giménez de León, poeta, Rosa Ribas, escritora y Carlos Apellániz y Óscar Oliver, pianistas, que interpretan la Rhapsody in Blue de Gershwin, en PLH.Música en directo, literatura y poesía han tomado la radio en nuestra noche culturalOlivia Martínez Giménez de León y su celebrado poemario, Los años del hambre, “Un libro lleno de vida y de melancolía, pero también de amor, de un amor que abraza la experiencia de estar vivos con todos los sentidos”. Recibimos en el estudio a Olivia Martínez Giménez de León, con la emoción aún prendida en la piel, después de haber leído y releído su poemario, “Los años del hambre”, editado por Candaya, cuya alma mater, nuestra querida y admirada, Olga Martínez, que cuida con mimo la selección de libros, a los libreros, a los lectores, a los autores y a quienes les entrevistamos. Su calidad y calidez como editora y ser humano es extraordinaria y tiene todo nuestro reconocimiento y agradecimiento.La banda sonora que hemos elegido para conversar con Olivia se inicia con sonidos de mar y gaviotas fundido con el piano de Albert Sanz, su voz y la de Silvia Pérez Cruz y su canción, “La espuma del mar”. Después será el piano de Josu de Solaun y María Jôao Pires con Chopin; una versión de My Funny Valentine a piano solo; la música de Josué Vergara, y, de nuevo, Silvia Pérez Cruz con Loca, Cerca de casa y Mechita, un tema que baila Olivia, ella también ama la danza. Con estos ropajes musicales hemos conversado con ella sobre su poemario “Los años del hambre”, un poemario escrito a partir de una herida de infancia que relata el tránsito personal de una mujer por la violencia, el deseo, la enfermedad, la destrucción, el sexo y el placer. En él se alternan breves poemas en verso, con un discurso en prosa poética en segunda persona que nos interpela y cuestiona.Olivia nos ha hablado de las cinco partes del libro y ha leído poemas de cada una de ellas. La primera parte, Nueve meses, “la escribí hace siete ocho años y fue una escritura muy corporal porque utilicé mi cuerpo para decir que cada mes necesito recuperar parte de mí para poder escribir esto y aproveché la menstruación que me había faltado para que fuese un poco la guía (…) es la parte que justifica todo el libro es como una exposición de los hechos, es el punto de partida a través del que se articula el relato posterior. Consta de 275 frases numeradas con laconismo y crudeza, que se corresponden con los 275 días que suman esos nueve meses, como la terrible letanía de un parto para la mujer que se nace, la gestación de una voz de la propia, que le ha sido arrebatada. La segunda parte, “Poema de amor”, cinco poemas en prosa escritos en primera persona, que son la narración cruda de la rotura. Olivia dice: “No es un poema de amor, sino de desamor, y del anhelo de escribir un poema de amor y no puedes porque estás hecha añicos. Es una especie de pequeña reflexión como una carta que le envías a alguien (…) Muestra la fisura y la dualidad de nuestra imagen pública y esa parte que es íntima casi secreta, ese yo que atesoramos y que nunca podemos mostrar a otros por impúdico por políticamente incorrecto por excesivamente vulnerable. La tercera parte, Los animales, contiene quince poemas breves con títulos de animales: “la tercera parte es como un bestiario con unos poemas son en verso y otros en prosa poética alivio un poco las partes más intensas (.,,) los animales representan esa parte más pura que tenemos, antes del ropaje de un civismo falaz”, La cuarta parte, El hambre, se vuelve a la narración de la rotura y al poema en prosa, ahora en segunda persona. El hambre tiene aquí varios sentidos: el hambre física que corresponde a la época de los trastornos alimentarios; el hambre como el deseo continuamente insatisfecho; el hambre emocional. la relación tóxica la rotura desemboca en el hambre. En la quinta parte, Malquista, compuesta por diez poemas muy breves, muy delgados y delicados: “se abre una ventana a la esperanza en ese intento de ver la luz. Y se centra en cosas cotidianas que de alguna manera son lo que nos rescatan a todos lo pequeño creo que es el triunfo de lo pequeño.”, afirma la poeta. Olivia Martínez Giménez de León es una escritora que ha abordado en sus libros anteriores (El animal y la urbe, y Cloro) las obsesiones que en Los años del hambre encuentran su mayor peso específico: la familia, la soledad, la niñez, el cuerpo, entre otras. Con este libro de poemas profundiza en un universo propio en el que indaga en la oscuridad personal para descubrir la propia identidad a partir de la confrontación con el dolor. De la obra de Olivia ser ha dicho, entre otras cosas: ““Cada verso es una emoción y un martillazo. Y los leemos con el convencimiento íntimo de que son auténticos, que desde el primero hasta el último retratan una vida, su vida.” Arturo Tendero. “Gracias a la valentía de renunciar a las modas y formas impostadas de lo literario, se atreve a hablar desde la evidencia de lo real cotidiano. Y además hace poesía; es decir: logra elevar el vuelo lírico de sus versos en un juego que tiene algo de prestidigitación, de truco de magia y pasmo con aplauso.” Agustín Pérez Leal. Olivia también nos ha hablado de su experiencia como profesora de Lengua Castellana y Literatura en un IES donde da clase a menores que están cumpliendo una medida judicial: “Les hago una agenda escolar con poemas y prosa poética, textos breves castellano valenciano y en inglés la literatura porque se aprende leyendo y escribiendo. La lectura como un aprendizaje con un ritmo, como un enriquecimiento.” Con la poesía de Olivia Martínez Giménez de León, una mujer que crece, quienes la leemos y escuchamos, también podemos hacerlo, porque hay mucha profundidad y sabiduría en lo que escribe y dice.Rosa Ribas nos presenta su novela Nuestros muertos, tercera entrega de la saga de la familia de Detectives Hernández. Rosa Ribas es una escritora muy querida y respetada en Pegando la Hebra. Desde hace años, cada libro suyo que publica supone, antes o después, una visita que disfrutamos ampliamente, por la calidad de sus novelas, su sentido del humor y de la amistad. En esta ocasión ha llegado con Nuestros muertos, tercera parte de la apasionante saga de la familia de detectives
Hernández. Se inició con Un asunto demasiado familiar: la agencia de detectives de Mateo Hernández tiene su sede en una céntrica calle del popular barrio barcelonés de Sant Andreu. Allí, junto a él, trabajan sus hijos Marc y Amalia, y un asistente, Ayala, encargado de los trabajos más sucios. A veces, además, colabora de una forma peculiar Lola, la mujer de Mateo, cuyas intuiciones sobre los casos suelen ser desconcertantemente certeras. Los buenos hijos fue la segunda entrega, en ella la figura del regreso está muy presente. Los Hernández investigarán un caso que, a primera vista, parece rutinario y se revelará como algo sucio, negro y doloroso que acaba por salpicar a su propia familia con algo devastador. En Nuestros muertos, han pasado varios años desde que los Hernández, tuvieron que cerrar su agencia. El mundo ha cambiado y la familia se ha disgregado: Mateo, el padre, trabaja en unas oficinas en la parte alta de Barcelona; Amalia, en una empresa especializada en seguridad y Nora, que siempre quiso llevar una vida tranquila, da clases en una academia nocturna. Pero algo sucede para que, irremediablemente, vuelvan a reunirse, y actúen juntos. ¿Abrirán de nuevo la agencia? Rosa Ribas afirma: “por fin se ha agotado el modelo de detective chandleriano, separado, llorando en la barra del bar que funcionaba muy bien en EE.UU. en los cuarenta y cincuenta, pero si lo trasladas a la Barcelona del siglo XXI queda totalmente envarado. A veces, ese modelo solamente responde a una proyección del mismo escritor que quisiera ser ese mismo tipo duro de respuesta rápida (…) Quería contar una historia familiar, ¿y por qué no podía mi historia familiar adoptar la forma de una novela negra? ¿De qué están hechas las familias sino de secretos? ¿Y qué hacen los detectives sino sacar a la luz secretos?” "Me gustaba que, unas personas que, por oficio, son los encargados de descubrir los secretos de otra gente, ellos mismos ignoren mucho de los unos y los otros, lo que no deja de ser una paradoja"(…) “En mi caso, los detectives siempre han tenido familia, y su vida familiar y lo que pasa en ella, que muchas veces es mucho más oscuro que los casos que investigan, ha estado al mismo nivel, narrativamente, que el caso que llevan. De donde salen los grandes conflictos es de las relaciones de familia, de los lazos entre padres e hijos, que son de lo más complejo.” Y respecto adonde ubica a esta familia, dice: “Quería un barrio que pudiese parecer un pueblo. en el que todo el mundo se conociese, aunque fuese de vista. Me bastó un paseo por Sant Andreu, para darme cuenta de que era perfecto”.La idea de Nuestros Muertos nos dice que le surgió a su vuelta a Barcelona después de vivir treinta años en Alemania. "Me encontré con que se hablaba mucho de depresión y de una ciudad en decadencia, todo era triste. Y en momentos así siempre hay quien se presenta como salvador, con grandes negocios que emprenden pandas de oportunistas. Igual que Barcelona acogió la Exposición Universal de 1888 o la Internacional de 1929, ¿cómo no se le ha ocurrido aún a nadie impulsar un proyecto similar para 2029? porque podría ser una promesa electoral de cualquier alcaldable, que reúne a los carroñeros de siempre que ven cómo sacar tajada de algo.” El punto de arranque de Nuestros muertos es la desaparición de un emprendedor treintañero con infinitud de contactos e ideólogo de esa Exposición Internacional 2029, reúne de nuevo a los Detectives Hernández, unos personajes entrañables: Mateo y Lola sin la que no funciona nada sin ella, aunque es una mujer desequilibrada y desequilibrante para sus hijos, es inteligentísima, la más brillante de toda la familia y es capaz de ver lo más oscuro de los otros; y así, consigue juntar las piezas que ellos les entregan mientras investigan. Y acierta. Las hija, Nora y Amalia,
Ayala,
Sergio…Rosa Ribas es una prolífica escritora, más de quince novela, relatos, traducciones, ensayos y estudios, con importantes premios, es para muchos la mejor escritora de novela negra de España. Creadora de tramas y personajes. Tiene una naturalidad y fluidez marca de la casa, un excelente desarrollo de la trama, siempre perfectamente hilvanada que utiliza como una lupa para mostrarnos el valor y la intriga que contienen los secretos cotidianos y las vidas corrientes, paradójicamente siempre extraordinarias. Con un lenguaje transparente y claro, crea imágenes diferentes, metáforas nuevas, que integra con naturalidad en el discurso de cada uno de los personajes, adaptando el lenguaje a lo que quiere contar, una labor nada fácil. Las charlas con Rosa Ribas y su excelente sentido del humor, siempre son gratas, inteligentes, divertidas e interesantes. Así como su obra que es literatura de gran calidad.Reemisión de la interpretación de Carlos Apellániz y Óscar Oliver de la “Rhapsody in Blue” a dos pianos de Gershwin que grabaron en exclusiva para PLH en la Sala Clemente, lugar mágico, dos de sus pianos de cola, y Javier Clemente, acogieron este concierto extraordinario.En este cierre de temporada, hemos querido ofrecer la reemisión de un acontecimiento memorable que se produjo en nuestro programa: el concierto extraordinario que, en exclusiva para Pegando la Hebra, interpretaron los grandes pianistas Carlos Apellániz y Óscar Oliver de la obra a dos pianos de Gerorge Gershwin, Rhapsody In Blue, en la mágica Sala Clemente, gracias también a la generosa colaboración de Javier Clemente.Dentro del programa del II Festival Iturbi que dirige Justo Romero. En uno de los conciertos del programa, se incluía la “Rhapsody in blue”, de Gershwin. En las notas al programa Martín Llade escribía: “La versión para dos pianos de este concierto es un arreglo de los propios intérpretes, Carlos
Apellániz y Óscar Oliver, a modo de homenaje a los hermanos José y Amparo Iturbi, que fueron los primeros en interpretarla en versión propia para los mismos instrumentos en el Carnegie Hall, en 1938, ya muerto Gershwin”. La actuación de los dos pianistas en la Beneficiéncia nos emocionó profundamente hasta el punto que, finalizado en concierto, les preguntamos, con una osadía sin límite, si la interpretarían en la Sala Clemente, con dos pianos de cola, para Pegando la Hebra. La respuesta de ambos, de una generosidad sin límite, fue inmediata y afirmativa: lo harían. Javier Clemente aceptó que se hiciera en su auditorio. Y lo hicieron, y lo hicimos. En la Sala Clemente se grabó una entrevista y la maravillosa actuación que hemos reemitido hoy en el último programa de la novena temporada de Pegando la Hebra,Carlos Apellániz nace en Irún. Estudia en L´Ecole Nationale de Musique de Bayonne, Francia; en el Conservatoire Nationale Superieur de Musique et Danse de Paris –obteniendo el Primer Premio de Piano y el Primer Premio de Música de Cámara; en la Escuela Superior de Música Reina Sofía con tutela de Dimitri. Bashkirov, Galina Eguizarova, Ha seguido asiduamente, los consejos de Alicia de Larrocha, León Fleisher, Dario Darosa, Emil Naoumoff, entre otros. Premiado en más de veinte concursos pianísticos internacionales como: Premio Especial del Concurso Internacional de piano de Santander al mejor pianista español; Premio Concurso Internacional Flame, Paris; Gran Premio Concurso Internacional Claude Khan, Paris; Gran Premio Concurso Internacional de Saint-Nom La Breteche, Paris; Primer Premio Concurso Internacional UFAM, Paris y el Premio Nacional de Música como solista del Grup Instrumental. Cofunda y colabora en diversos grupos camerísticos; ejerce como docente en importantes escuelas y conservatorios y, actualmente, compagina su tarea como profesor en el Conservatorio de Valencia con su intensísima carrera concertística como pianista solista y de música de cámara en los escenarios concertísticos y las orquestas más importantes de España, Francia, y México.Óscar Oliver es Catedrático de Piano desde 2016. A los 8 años comenzó a estudiar música en la Escolanía de Valencia. Los continuó en Barcelona, Madrid y Laussane con Ramón Coll, Ana Guijarro y Fausto Zadra. Mantiene una intensa actividad concertística, colaborado en diversas agrupaciones camerísticas y es cofundador del Trio Iturbi, entre otros grupos con los que ha actuado en Praga, Neuchatel, Laussane, Sion, Innsbruck, Weimar, Aachen, Colonia. Como solista, ha tocado en La Orquesta de Valencia, de la que ha sido artista invitado desde 2008, interpretando la práctica totalidad del repertorio sinfónico para piano con importantes directores; en la Banda Municipal de Valencia y la Orquesta Filarmónica de la Universitat de València. Ha actuado asiduamente con la Orquesta de la Comunitat Valenciana, bajo la dirección de Lorin Maazel y Zubin Mehta, Como pianista repertorista ha trabajado con solistas como Yaron Traub, M. Ángel Gómez Martínez, Antoni Ros Marbá, Angelica Kirchschlager, Maria José Montiel, o R. Frübeck de Burgos, entre otros. Ha comisariado, València en forma de José Iturbi, y la exposición Iturbi, Més enllà de Hollywood, así mismo, ha dirigido la edición del libro homónimo. Ha sido Coordinador Artístico del Premio Iturbi desde donde funda en 2020 el Festival Internacional de Piano Iturbi de València El concierto que hemos remitido hoy ha sido un acontecimiento memorable para Pegando la Hebra. Reiteramos nuestro agradecimiento a Carlos Apellániz,
Óscar Oliver,
Javier Clemente y Clemente Pianos, a Juan Lafuente por su cuidado trabajo técnico en la grabación y a la dirección de 99.9 Plaza Radio por su confianza en nuestro proyecto.Así ha sido el último PLH de la temporada en la que la cultura ha tomado la radio durante dos horas en cada emisión y reemisión del programa. Muchas gracias a los oyentes de España, Europa, Hispanoamérica o Brasil por su escucha. María Vicenta Porcar y todo el equipo de Pegando la Hebra, les desean unas felices vacaciones y les emplazan a estar de nuevo a la escucha en el mes de septiembre. Hasta entonces, feliz verano y gracias por su atención.Pegando la Hebra, dirige y presenta, María Vicenta Porcar, control de sonido, Juan Lafuente. 99.9 Plaza Radio, dial 99.9 FM Valencia (España) y www.999plazaradio.es. Podcast en la web de la emisora, Ivoox, Spotify, Youtube, etc.