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Or


Ya no hay sangre en nada
2020.
No comí de esa carne
2020.
Hay un tipo llorando en el bondi.
2019.
Todavía me aferro a las cosas
en el presente,
como si me fuera a caer
por un abismo.
Hay una energía
que me sacude cuando recuerdo,
Y el deseo me embaraza
Y luego como al dios del sol
le entregan mi corazón
con un cuchillo redondo y
aún bombeando lo veo en el espejo, y
me veo en el primer amor, y
nunca no es verano, y
me veo rodeado
por las columnas de mi vida,
los templos que fueron los años.
Como de a mechones o terrones
no fue quedando nada de ellos.
Me siento solo,
sueño que se va
deshilachando
el camino que me trajo hasta acá,
que prometí no iba a hablar,
que prometí no volvería a escribir
pero la desolación
me sacude de un lado al otro
Y las palabras vuelven
A brotar como una flor
en un cadáver,
o como del río seco
brota mojarse una vez más.
Y quizás eso sea todo:
palabras perdidas pero nunca mudas.
Si dejas ir el miedo quizás
Te quedes con nada
Te aferres a nada.
Será como bailar en el aire.
2019.
No sé
Será que tu hogar
Tiene mandíbulas
Tiene falanges
Contra vos.
Voz falaz que
Tus oídos creen y
Sin chistar cargan
Su cruz,
Invisible para todos
y a veces a vos también
Te es teatro
Pero igual seguís actuando.
No?
No sé
Inesperado giro de llaves
Un muerto más por desenterrar
El grito del infarto vecino
Ojalá pasara algo y despertaran todos.
Será que tu hogar
En realidad es la madre
De todos tus horrores.
Y de un único, irónico error.
2018.
Me dijeron por ahí que te gusto
Pero no se lo digas a nadie.
No te conozco, no sé si me vas a matar
Aunque moriría por una suculenta
Como tu mente sea tu cuerpo:
No tengo esperanzas.
Ni quiero mi canto dulce
Ni te enamores de mis emojis tristes
No te muevas de ahí
No te agites de más.
No seas altisonante.
Sabés que mi fuego es pálido
Que mis horas están cansadas:
Hacémela fácil.
Ay, ay
Si fuera brisa me escucharías mejor
Si fuera brasa me sentirías mejor
Prisionero de todo menos de tu amor
Mi existencia en tu vida será un dato de color.
Si no entendés de qué va el sabor:
Idealmente nos volveremos más livianos.
Perdón, perdón, estuve ocupado
Pero más soy un tarado
Sin rimas.
La distancia es un juego
Pero si te vas,
dejame los anteojos.
2018.
Agarrás tu teléfono
mientras te vas durmiendo
abrís los borradores
anotas algo boludo como
“la única astrología que conozco
son los granos de tu espalda”
Y ahí como una baba
colgás de medio mundo
expectativas y logros y miedo
el miedo
el enemigo del amor
yo te miro:
qué pelotuda
qué genia
cómo descongelaste mi futuro
me hiciste el bebé
que siempre quise volver a ser
y yo aun sigo sin entender
esa canción que es
conocerte
2018.
Si tu cuerpo llegara a ser obra de arte
Y ni toda mi poesía llegara a cantarte
Qué carajo importan las palabras
Suficiente sea
el ángulo de esa luz
piernas contrapunto
melodía fuerza
libertad dedos
blancas negras
abierta libre.
Dije que torcía al universo:
El universo me tuerce a mí
En ese revele del rollo sensual
Que no alcanzan ni las palabras
Ni los acordes ni nada
Para empezar a recortarte del papel
Llevarte en el pañuelo
En mis sienes
En mis ojos
cerrados negros
blanca mente
miedo torcido
desacuerdo memoria
antifaz mentira
sueño nalgas
oscuridad.
Cómo odio escribir cuando sé que
se lo llevara tu viento.
Ahí arriba, Himeto sí.
Ahí sola, en la montaña sí.
Ahí ansiosa, por verte sí.
Ahí quieta en el medio del museo.
2018.
Abstemio de vida
Pero sobra el vino
Tareas pesadas
Pero ligero el sentimiento
Y horas y horas y horas de sombra
En la Máquina Inerte
De prenderte apagarte:
Suspenso! Ay! De Nuevo!
Que si no que sí
Tonto fogoso y bien solo
No hay balance en este tire afloje
Y querés que sea un león para dos.
Vos estás ahí parada
Con tus piernas de boxeadora
En la Esquina Indecisa
No te vas a mover
Contrapunto, contrapeso
Haciendo equilibrio
A ver quien cae primero
Si tus manos perfectas
De dedos tramposos
O las mías
En la Duda Inquieta
y el vino sobra
y el vino sobra
y el vino
2018.
Escribir poemas es inútil
No van a llegarte
No van a leerte
No van a moverte.
De qué sirve que hable de tus ojos
No puedo despegar tu ancla de mi intestino
Ni los adjetivos al pedo
Ni la hipérbole mentirosa.
Habla más claro esta luna llena de agua,
O será que esta noche me baño en un perfume ficticio
Y jugar a las escondidas es
Lo primero y lo último que nos queda.
Me dirás que sí.
Si es que, otra vez, pudieras leer esto.
Y al fin te arrebatara de vos
tan fácil como fui arrebatado yo de mí.
Otra prosopopeya idiota:
Te pareces a la lluvia que cayó todo el día.
Tu interior como las habitaciones secretas
De esas casas húmedas que alojan a nadie.
O entre grises y sepias,
como uno de los mares dentro de Plutón.
Esa idea da miedo: esa agua en la piedra, en el centro,
Un mundo donde no llega la luz: imaginame ahí.
Bueno basta, ya leíste suficiente
Lo que es raro en esta época
Preferís las tardes con el mate y los finales:
cerrar aplicación.
Así me desconecto y me desintegro
Palabras inútiles como un mensaje trunco
De otro loco con hambre de quiebres
Lo que hacemos está mal pero gracias igual.
Posdata ambidiestra:
Cuando dijiste que el mundo estaba en completo equilibrio.
Y el caos lo metemos nosotros
Pensé y pensé pensar qué escribirte.
“Dormiría adentro de un té
Con vos sin vos da igual si
Hace un año lluvia hoy lluvia me gusta pero
Basta de sueños que no me dejan dormir”
2018.
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