En este corto poema, el maestro de poetas Federico, parece estar adelantándose a los tiempos, pues habla de la tala de árboles y como el agua se quedó desnuda.
Bien lo podríamos aplicar a estos tiempos de cambio climático.
Se talan árboles de la selva amazónica, los bosques arden quemándose miles de hectáreas y se lanzan a la atmosferas miles de toneladas de gases que producen el efecto invernadero con las terribles consecuencias que ello produce.