Ruta de transporte del UNSC, cerca del Sistema Epsilon
Indi, 3 de septiembre de 2524
La computadora de navegación de la Cuerno de la Abundancia
era una pieza barata. Ciertamente menos costosa que la carga
que transportaba el carguero: unas veinticinco mil toneladas
métricas de fruta fresca, principalmente melones, colocados
como bolas de billar en grandes contenedores sellados al vacío
que dividían su contenedor de carga cuadrado en filas que iban
del suelo al techo. Y la computadora de navegación era un orden
de magnitud menos costosa que el componente más importante
de la Cuerno de la Abundancia: la cápsula de propulsión conec-
tada a la parte trasera del contenedor por un potente acopla-
miento magnético.
La cápsula bulbosa era una décima parte del tamaño del
contenedor, y a primera vista parecía un poco enclavada, como
un remolcador haciendo avanzar a uno de los antiguos superpe-
troleros de la Tierra hacia el mar. Pero mientras que un petro-
lero podía navegar bajo su propio impulso una vez que salía del
puerto, la Cuerno de la Abundancia no podría haber ido a nin-
guna parte sin la unidad Shaw-Fujikawa de la cápsula.
A diferencia de los motores de cohetes de los primeros
vehículos espaciales de la humanidad, las unidades Shaw-
Fujikawa no generaban empuje. En su lugar, los dispositivos
creaban fisuras temporales en el tejido del espacio tiempo,
abriendo pasajes dentro y fuera de un dominio
multidimensional conocido como Espacio Rebufo, o desliespacio para simplificar.