La minera San Jorge vuelve a la carga. Más de una década después de que la Legislatura de Mendoza rechazara su instalación por los riesgos ambientales y sociales, la empresa busca nuevamente explotar cobre a cielo abierto en Uspallata. Pero el pueblo no olvida: ya dijo NO una vez, y hoy, vecinos, asambleas y organizaciones se exponen, cara a cara, para defender el agua, la salud y la vida.
En la reciente audiencia pública, las voces de Aníbal Guiser Gleyzer y Marcela Witt pusieron palabras precisas a la preocupación colectiva. Guiser Gleyzer propuso medir el tiempo de exposición no en minutos, sino en litros de agua pura. Según el propio estudio de impacto ambiental de la minera, la planta consumiría 141 litros por segundo del arroyo El Tigre. En cinco minutos —el tiempo de un orador— se perderían 42.300 litros de agua cristalina, equivalente a 40 mil dólares si se embotellara. “Esa agua es patrimonio de todos. No somos conscientes del valor real de lo que nos da la naturaleza”, señaló.