Esta falta de placer de la mujer casada española era algo impuesto por la educación que se les proporcionaba. Si seguimos al famoso rector de la Universidad Complutense de Madrid, Botella Llusía decía:
“Hay muchas mujeres, madres de hijos numerosos, que confiesan no haber notado más que muy raramente, y algunas no haber llegado a notar nada, el placer sexual, y esto sin embargo, no las frustra, porque la mujer, aunque diga lo contrario, lo que busca detrás del hombre es la maternidad……. Yo he llegado a pensar alguna vez que la mujer es fisiológicamente frígida, y hasta la excitación de la libido en la mujer es un carácter masculinoide, y que no son las mujeres femeninas las que tienen por el sexo opuesto una atracción mayor, sino al contrario”.
El matrimonio franquista solo busca una sexualidad procreadora que dependía del plano divino. Los hombres y las mujeres solo debían colaborar con Dios y se les prohibía que utilizasen la relación sexual con el único fin de gozar.