La mujer griega nunca podrá participar en la administración del Estado y su papel queda relegado a la maternidad y al cuidado de los hijos y al hogar. Al igual que cambia el comportamiento sexual de los griegos, lo hace también en el ideal de belleza femenina que se hace más esbelta.
La Antigua Grecia no permitía que la orientación sexual de sus ciudadanos marcara la vida social, aspecto que sí han realizado las sociedades occidentales, fundamentalmente las basadas en el mundo cristiano
En la Atenas clásica anterior al siglo V a. C se daban relaciones entre jóvenes de diferente estrato social. Esto provocaba que el poder de las elites ricas se viera alterado y en consecuencia poder seguir con la acumulación de la riqueza a través de los dotes y las herencias.
Ante esto, se promulgó una ley por lo que no reconocían la validez de los matrimonios realizados entre miembros de distinta clase social y para favorecer la acumulación de riqueza entre las élites se permitían los matrimonios consanguíneos, pues garantizaba la estabilidad de la propiedad privada.