El pasado sábado asistí al homenaje que el Gobierno de Navarra, junto con el Parlamento de Navarra y la Federación Navarra de Municipios y Concejos, hizo a las víctimas por actos de motivación política provocados por grupos de extrema derecha o funcionarios públicos.
O quizás mejor sería decir que fue un acto de reconocimiento y reparación. Reconocimiento de que también son víctima y reparación debido a los años que han pasado sin haberles tenido en cuenta.
Allí en representación de ese colectivo de víctimas intervinieron el hermano de Germán Rodríguez muerto en los aciagos incidentes de los San Fermines de 1978, miembro de LKI, o sea trotskista, la hermana de Mikel Zabalza y el hermano del desaparecido José Miguel Etxeberría. Ninguno de ellos miembro de ETA reconocido, o sea confirmado y comprobado, aunque los dos últimos con fuertes lazos de conexión....