Presentado y dirirgido por Edmundo Fayanás.
Las tropas de las dos facciones se encontraron en el río Uji, donde se desarrolló una cruenta guerra en la que, en esta ocasión, resultaron derrotados Yoshinaka y Tomoe. Esta derrota fue ocasionada por las especiales habilidades de combate y estrategia de Yoshitune. Con las fuerzas muy mermadas, lograron huir al frente de un exiguo grupo de fieles sirvientes.
Dos días más tarde, las tropas de Minamoto fueron acorraladas nuevamente en Awazu, a las orillas del lago Biwa. A pesar de la inferioridad numérica, resistieron los ataques de las tropas de sus primos, que en esta oportunidad capitaneaba Noriyori. No obstante, la victoria estaba decantada a favor del bando rival, esta vez de modo definitivo. Sólo era cuestión de tiempo.
Sin pensárselo dos veces, Tomoe Gozen montó en su caballo, y se dirigió hacia un claro donde se encontraba uno de los generales enemigos. Desmontó y le propuso un combate individual. El general era muy corpulento, pero Tomoe estaba acostumbrada a pelear con samuráis de extraordinaria envergadura.
Cada vez le resultaba más difícil parar los golpes de la katana del general por su corpulencia. Cerró los ojos, y la imagen de Yoshinaka al partir con su cabalgadura hacia las líneas enemigas, le dio energía para propinar un terrible golpe con su naginata, arrancando la cabeza de su oponente....