“Don Gonzalo, don Gonzalo no traiciones la traición”, es la estrofa de una comedia de capa y espada de los años treinta. Un espadachín de lance alquilaba su espada al mejor postor. Cambiaba de bando, saltando y corriendo de un lado al otro de la escena. Traicionando a los amigos y aliándose con todos los enemigos.
Iñigo Errejón quería presentar lista en la circunscripción de Barcelona, pero sin coalición con Equo necesitaba recoger unas 5.000 firmas, el 1,00 % del censo electoral. Solo contaba con el candidato: Raimundo Viejo....