El proyecto de una granja de ocho mil cabezas ha provocado la confrontación entre Biel y El Frago, localidades entre las que se ubicaría este complejo. Los vecinos de El Frago llevan semanas alzando la voz para paralizar el proceso por las afecciones que la construcción de un pozo podría provocar en el abastecimiento de agua de boca, al mismo tiempo que critican el apoyo del ayuntamiento de Biel para que la granja salga adelante.
Por su parte, desde esta localidad afirman que el proyecto se enmarca dentro de la legalidad y se excusan de que la decisión de autorizar el pozo no está en sus manos, si no en las de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Hoy hemos hablado con Camilo Deza, alcalde de Biel y con José Ramón Reyes, alcalde de El Frago.