Douglas Roushkoff el cronista que se ríe de los megaricos de Silicon Valley
• ¿Y si te dijera que algunos de los millonarios más influyentes del planeta están literalmente preparándose para el fin del mundo?
• ¿Y que pagan fortunas para hablar de ello… con un escritor ciberpunk?
• Douglas Rushkoff.
• Un nombre que, si te mola el ciberpunk o la crítica social con chispa, te va a sonar.
• Un genio provocador.
• De esos que no se muerden la lengua.
• En su nuevo libro, La supervivencia de los más ricos, hace algo que pocos se atreven:
• Se ríe abiertamente de los gurús tecnológicos de Silicon Valley.
• Y no es una risa amable.
• Es una risa que desvela... que los que diseñan el futuro son, según él, “como críos de 14 años obsesionados con The Walking Dead”.
• Todo empezó cuando lo invitaron a un resort de lujo en mitad del desierto.
• Allí, cinco multimillonarios le preguntaron cómo sobrevivir al apocalipsis.
• ¿Mejor esconderse en Nueva Zelanda o en Alaska?
• ¿Cómo pagar a tus guardias cuando el dinero no valga nada?
• Rushkoff se tronchaba.
• Ellos, lo decían muy en serio.
• Y entonces, algo hizo clic.
• Rushkoff vio que estos tipos no quieren arreglar el mundo.
• Quieren escapar de él.
• Todo su modelo se basa en encontrar una “estrategia de salida”:
• Salir del barrio.
• Vender la empresa.
• Abandonar el planeta si hace falta.
• ¿Y nosotros?
• ¿Qué pintamos en esta historia?
• Pues somos los que vivimos y trabajamos dentro de las plataformas que ellos han creado.
• Nos han convencido de que lo moderno es vivir pegados a una pantalla.
• Nos aíslan con sus burbujas digitales.
• Y mientras tanto, construyen búnkeres para protegerse... de nosotros.
• Rushkoff recuerda otra forma de vivir.
• Una que aún se ve en algunos barrios de Roma o Madrid.
• Abuelas riendo en la calle.
• Gente charlando en la acera.
• Comidas largas en familia.
• Eso, dice él, es calidad de vida.
• Y hay que luchar por ello.
• Pero... ¿es demasiado tarde para cambiar el rumbo?
• Rushkoff lo tiene claro:
• Mientras estemos vivos, no.
• Pero hay que despertar ya.
• Porque si las redes sociales eran los misioneros…
• la inteligencia artificial son los conquistadores.
• Y no vienen a dialogar.
• Vienen a reemplazarnos.
• Los 'tech bros' puestos de ayahuasca no van a tener nunca un viaje transformador.
• Algunas escuelas de negocio están usando ayahuasca y peyote como herramientas de moda para los líderes empresariales.
• Si has tenido una experiencia psicodélica, tal vez pienses que estos tipos podrían reformarse con una cura psicodélica.
• Pero como dijo Timothy Leary, la calidad de tu viaje depende del escenario y la mentalidad con la que entras en la experiencia.
• Si vas con la mentalidad de ser un ser superior que quiere ser aún más divino, el viaje comienza mal.
• Imagina hacerlo en un resort de lujo en Costa Rica con algunos de los líderes más importantes del mundo.
• Esto no es una exageración; es una invitación que tuvo el entrevistado para una sesión de ayahuasca sobre el futuro de la humanidad.
• Después de algo así, en lugar de transformarse, los participantes salen aún más chalados.
• Algunos como Peter Thiel y Eric Schmidt están en esto, regresando con la idea de construir la red de vigilancia global más grande.
• ¿Sus ideas provienen de la ayahuasca?
• Lo que podrían hacer es querer obtener la propiedad intelectual de la raíz de ayahuasca y cultivar enormes porciones de selva tropical para sus propios intereses.
• O pensar en patentes sobre las moléculas de la planta o incluso construir versiones sintéticas.
• Lo peor es que, al ver el aumento de personas tristes y ansiosas por la tecnología que ellos mismos crearon, creen que las drogas psicodélicas pueden hacer a la gente más productiva y resistente.
• Quizá sea momento de dejar de admirar a los gurús de Silicon Valley.
• Y empezar a construir tecnologías que nos devuelvan… al mundo real.