EL PRIMER SUBMARINO SE HUNDIÓ EN EL PUERTO DE ALICANTE
• Fue en el puerto de Alicante donde los alicantinos tuvieron el privilegio de ser testigos de excepción de un hito en la historia de la navegación.
• La primera inmersión efectiva de un submarino un 4 de agosto de 1860.
• Lástima que esta historia terminó en el fondo de sus aguas.
• Veamos lo que ocurrió.
• Cosme García Sáez, nacido en Logroño en 1818, fue el primer español que inventó el submarino.
• Sin embargo, otros no crean que esta afirmación sea del todo cierta, tras conocer las biografías de Isaac Peral o de Narciso Monturiol.
• El caso es que Cosme García vivió en el convulso siglo 19 español sin pena ni gloria.
• Inventó el barco-pez, introdujo mejores en correos, en imprentas, incluso ideó las carabinas con carga trasera.
• Fue todo un ‘Edison’ a la española.
• Trabajó en Madrid, pero como allí no tenía suficientes medios se trasladó a Barcelona para montar una oficina.
• Allí fue donde vio por primera vez el mar y sus sueños tomaron forma.
• Empleó todo el dinero que le aportó una máquina matasellos, unos 45.000 duros, para invertirlos en la fabricación de su ingenio.
• Una máquina submarina con la que poder descender al fondo del mar, verlo y volver a subir.
• Para construir el primer prototipo acudió a la Maquinista Terrestre y Marítima de Barcelona y se hizo de hierro.
• Medía tres metros de eslora, largo por 1,5 de ancho y casi 1,6 de alto.
• Podía albergar a dos personas, bien apretadas.
• Lo probó en 1859 ante un pequeño grupo de personas en aguas del Puerto de Barcelona.
• El resultado fue que se detectaron deficiencias y no funcionó.
• A pesar de este fallo inicial, el inventor no se desanimó y patentó la máquina submarina el 16 de noviembre de 1859.
• El segundo prototipo fue probado en el puerto de Alicante y se trasladó a bordo de un buque de carga.
• Las primeras pruebas se realizaron en el verano de 1859.
• Sus hijos participaron en la inmersión.
• Cosme García patentó el ‘aparato-buzo’ el 8 de mayo de 1860 en Madrid y el 25 de abril de 1861 en Francia.
• Las dimensiones del segundo modelo fueron mayores.
• 5,75m de eslora, 2,25 de alto y 1,75 de ancho.
• El casco era de chapa de hierro.
• Y había escotillas para disfrutar del fondo marino.
• Las pruebas definitivas, que exigía la ley de privilegios, patentes, se efectuaron en Alicante el 4 de agosto de 1860 sobre las 7 de la mañana.
• Fueron certificadas ante notario.
• La convocatoria atrajo a curiosos y paseantes, como cuando se hacían demostraciones de globos aerostáticos.
• Arremolinados en el dique, unos cuantos espectadores asistieron a la demostración pública que registró la primera inmersión con éxito de un submarino en el mundo.
• Además del notario, otras personalidades fueron testigos de dicha hazaña, como el comandante de Marina, el gobernador militar y otras autoridades.
• Incluidos los cónsules de Gran Bretaña, Suiza y Estados Unidos.
• El propio inventor probó el submarino con su hijo dentro.
• Permanecieron sumergidos durante unos cuarenta y cinco minutos.
• Y después el aparato subió a la superficie del mar y se abrió la tapa desde el interior, apareciendo el inventor y su hijo sin muestras de fatiga.
• El acta de ese instante se conserva en el Archivo Histórico del Ministerio de Marina en Madrid.
• Sin duda tuvo que ser un momento memorable, pero no pasó a ser muy conocido.
• Tras los ánimos que recibió por su éxito en Alicante, Cosme construyó un aparato todo de cobre, el Garcibuzo.
• Y se fue a Madrid para presentárselo a Isabel II.
• La monarca admiró el pequeño barco pez pero soltó su veredicto:
• El Gobierno no podía comprar ni financiar el proyecto por las deudas que les había ocasionado la guerra de las colonias de África.
• Indignado, Cosme viajó a París ya que pensó que allí su proyecto sería mejor recibido.
• Napoleón II y sus técnicos examinaron el Garci buzo y le ofrecieron un contrato de 14 millones de francos de la época.
• Cosme no lo acepto por patriotismo porque él creía que el submarino podía ser un arma muy valiosa para la defensa de su país.
• Finalmente, el prodigioso invento se quedó anclado en el Puerto de Alicante.
• Pocos años después, una notificación portuaria informó que el aparato molestaba al tráfico marino.
• Su hijo, Enrique García, fue el encargado de enviarlo al fondo del mar, donde aún permanece.
• En 1874 Cosme García falleció pobre y desilusionado tras una vida dedicada a entregar su creatividad sin que le fuera reconocida.
• No fue hasta 1971 que un consejo de ministros decidió agradecer su labor.
• El premio fue otorgar a uno de los primeros submarinos de la Armada Española su nombre.