RELÁJATE Y SÓLO RESPIRA 4 DIVERTIDAS RUTINAS DE RESPIRACIÓN PARA NIÑOS X TIM BENIYORK
Los ejercicios de respiración para niños son tan útiles como beneficiosos.
Numerosas disciplinas, como el yoga, la natación y muchos deportes los emplean en sus ejercicios.
La respiración profunda les ayuda a controlar sus emociones y a mejorar su capacidad de atención.
Los alumnos se sentirán más relajados porque toman mayor conciencia de su cuerpo.
En este vídeo os lo explico con 4 divertidas rutinas que podemos poner en práctica.
Un momento, ¿es que los niños no llegan al mundo sabiendo respirar?
Claro que sí, todos lo hacemos.
La biomecánica de la inspiración y la exhalación son procesos automáticos.
Ahora bien, la pregunta correcta sería la siguiente:
Todos sabemos respirar, pero ¿Lo hacemos bien?
La respuesta es no.
Normalmente, no aprovechamos toda nuestra capacidad pulmonar.
Olvidamos que también tenemos un diafragma que nos permite optimizar todo el proceso.
Además, por lo general, respiramos muy rápido.
Tomamos poco aire en cada inhalación, lo que nos obliga a hacerlo varias veces y de forma arrítmica.
Esto nos provoca una sensación de cansancio, dolores de cabeza frecuentes y un mayor impacto del estrés y la ansiedad en nuestro organismo.
Ahora os doy un dato curioso que ocurre en los bebés.
Cuando un niño llega al mundo, respira de forma correcta.
Lo hace de modo profundo y usa el diafragma.
Sin embargo, a medida que crece, ya sea por las posturas o por el estilo de vida, va perdiendo esa habilidad natural.
El prestigioso autor Daniel Goleman alabó lo beneficiosos que pueden resultar las pautas de respiración para nuestros alumnos.
Como ejemplo, en un pequeño colegio del Harlem, en Nueva York, una profesora había introducido con éxito la dinámica de los amigos que respiran.
Un juego que duraba poco más de 5 minutos y con efectos realmente positivos en todos los estudiantes.
La respiración profunda fortalece los circuitos cerebrales de los pequeños.
Les ayuda en la mejora de los procesos de atención y de gestión emocional.
Cuando se controla, hay menos problemas de hiperactividad y una mayor predisposición para estudiar y aprender.
Por eso, os propongo 4 rutinas para recuperar esa capacidad olvidada y ganar en calidad de vida.
1. El juego de la serpiente.
Sentaremos a los niños en una silla indicándoles que deben tener la espalda recta.
Deben poner sus manitas en el abdomen y centrarse en las órdenes que vamos a darles.
A continuación, deberán coger aire en profundidad por la nariz durante 4 segundos. Podemos contar el tiempo por ellos notando a su vez cómo se hinchan sus vientres.
Después, deben dejar ir ese aire mientras hacen el sonido de la serpiente. Debe ser un siseo sonoro que durará todo lo que ellos puedan.
2. Vamos a hinchar un globo muy grande
El segundo de los ejercicios de respiración para niños es igual de entretenido. Para ello, seguiremos estos pasos.
El niño deberá sentarse cómodamente en una silla con la espalda recta.
Ahora les explicaremos que el juego consiste en hinchar un globo invisible, un globo de colores que debe ser muy muy grande.
Para ello, deben coger aire por la nariz y después exhalarlo. Deben imaginar cómo se hincha y cómo se va haciendo cada vez más grande.
En este ejercicio los niños (al igual que los adultos) tienen la tendencia de coger el aire por la boca. De hecho, es lo que hacemos todos al hinchar un globo. Por ello, hay que corregirles e indicarles que el aire se coge por la nariz mientras nuestro vientre se hincha. Luego deben exhalar frunciendo los labios como si tuvieran en la boca ese globo de colores gigante.
3. Respirando como los elefantes
Este juego de respiración es uno de los que más triunfan entre los más pequeños, les encanta. Las pautas que seguiremos son las siguientes.
Los niños deben estar de pie y con las piernas ligeramente separadas.
Les indicaremos que se van a convertir en elefantes y que van a respirar como ellos.
Deben coger aire por la nariz de forma profunda y cuando lo hagan, levantarán sus brazos como si estos fueran la trompa del animal, intentando a su vez que el abdomen se hinche.
A continuación, es momento de exhalar. Para ello deben hacerlo por la boca de forma sonora y bajando los brazos mientras se inclinan un poco llevando la “trompa del elefante” hacia abajo.
4. La respiración del leopardo
El último de los ejercicios de respiración para niños es algo más complejo pero igualmente divertido y eficaz para iniciarlos en la respiración diafragmática.
Les indicaremos a los pequeños que se pongan en el suelo a cuatro patas como si fueran un leopardo.
Ahora deben coger aire por la nariz, notando cómo se hincha el abdomen y desciende la columna vertebral.
Ahora deben exhalar por la boca percibiendo a su vez cómo se vacía el abdomen y la espalda se eleva un poquito.
Señalar que este ejercicio vale la pena hacerlo despacio para que los niños perciban esos procesos en su cuerpo relacionados con este tipo de respiración que, en esencia, es la más beneficiosa.
Para concluir, señalar que hay muchos más ejercicios de respiración para niños a nuestro alcance, basta solo con hallar esos que más le gusten y con los que realicen de forma correcta cada paso para hacer de ellos una rutina cotidiana. Solo así aprenderán a respirar mejor, solo así potenciaremos un poco más su desarrollo y su calidad de vida.
Como podéis ver, algo tan simple y elemental como dedicar un pequeño intervalo al día a esta serie de ejercicios de respiración puede obrar verdaderas maravillas en vuestros alumnos.
Vale la pena intentarlo. Os animo a probarlo.
Dedico este vídeo a nuestra especialista Lala. Un saludo.