Carreras de cuádrigas, mares que se abrían en dos y tragaban a un ejercito entero. Dados que rodaban sobre una túnica al pié de una cruz. Nerón diciendo aquello de “ Tigelino, el lagrimero…” mientras Roma ardía. Quo vadis Domine le preguntaban al apostol Pedro cuando salía de Roma. Petronio. Popea con su tigre. Deborah “Ligia” Kerr y su pelo rojo…
Fuentes de pan blanco rezumando leche, rebozado en huevo y después de frito en buen aceite, espolvoreado de canela y azucar…
Calles llenas de luces y sombras. De olor a cera, a incienso a flores. De color. De sonidos antiguos de cuerpos que sudan, de pies que se arrastran sobre el suelo. Y de trompetas y trombones. De bombos, de tambores…
Si, de nuevo Semana Santa.