Es esta la ciudad de las mil y una columnas, de los mil y un colores. Columnas rotas, colores viejos.
Es esta la ciudad colmada de mujeres y hombres de pieles mezcladas. Pieles de diferentes tonos, de distintos sabores.
Es esta la ciudad donde al hablar se hace mucho ruido y donde al callar, el silencio es muy profundo.
Es esta la ciudad repleta de sones de bongó, de güiros, de congas, de saxos, de trompetas y de gargantas.
Es esta la ciudad que asoma al mar por su infinito balcón de piedra, que sabe que ya nunca será como fue y que intenta desesperadamente encontrar su presente, desconociendo su futuro…
Fragancia de mar. Sonido de una trompeta en el malecón: La Habana.