Miradas es una exposición que trasmite un mensaje claro, sin ambigüedades, en la que el autor capta el instante de unos niños que conversan junto al mar, de una compleja intervención quirúrgica ocular, de agujas sobre la piel, un amanecer en su tierra, pescadores sin pescados o varas sin pescadores; el zunzún que posa a la cámara o el paso de la caravana del Comandante en Jefe hacia la tierra que lo acoge para siempre.
Todo es instante preciso en esta muestra, que se me antoja como el regalo de un joven formado en una especialidad bajo el autoestudio, porque su premisa es mirar siempre hacia adelante, a través del lente o sin él, pero con la certeza de que el futuro es el que marca el camino.