La noticia del alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes en La Demajagua, fue como descarga para Vicente García González aquel, 11 de octubre de 1968. Inmediatamente de salida de la reunión del ayuntamiento envió el aviso a sus correligionarios.
Apenas el día 4 en la reunión del Mijial, los compatriotas habían aprobado su propuesta de levantarse en armas contra España el 14. Sin embargo, al ser descubierta la conspiración, Céspedes se adelantó para evitar el arresto.
Con premura los tuneros comprometidos con los ideales independentistas comenzaron a agruparse en el potrero Hormiguero, propiedad de Vicente García.