Con solo 15 años la maestra tunera Zenaida Ávila Pérez tuvo el reto de estar frente a las aulas. Así de joven ya amaba esa profesión y estaba decidida a entregarse por completo al magisterio.
En Majibacoa, su tierra natal, fueron sus inicios. Luego recorrió Granma, Villa Clara y regresó a Las Tunas para continuar su carrera, que le ha regalado los mejores momentos de su vida.
Hoy ya no escribe en el pizarrón, pero continúa educando. En la Vicerrectoría de la Universidad de Las Tunas, Zenaida tiene un puesto, y desde allí comparte, enseña, trabaja, vive…