Una de las hortalizas más consumidas en todo el mundo, es originaria de Sudamérica. Fue introducida en Europa por los conquistadores que la conocieron de la mano de los Incas, que llamaban a la planta pápa en Quechua. Después, su consumo se difundió muy rápidamente, convirtiéndose en la base de muchas comidas en diferentes culturas.
Hay más de 3000 variedades de papas en el mundo. En Argentina, se conocen muy pocas y suelen agruparse en papas de consumo, o de industria ¿Pero quién sabe qué variedad de papas está consumiendo? De hecho, solemos comer «papa blanca» o «papa negra», cuando la diferenciación entre éstas no tiene que ver con la variedad, sino que la papa blanca es lavada (y proviene a menudo de suelos arenosos) y la papa negra viene «con tierra».
Tiene aportes importantes para nuestra alimentación
• La papa es rica en vitamina B6, C y D.
• Contiene hierro, importante en la producción de los glóbulos blancos y rojos, el sistema inmune y la metabolización de las proteínas.
• Es una buena fuente de magnesio, que promueve arterias y huesos saludables, también es requerido para la buena salud del corazón, los músculos y los nervios.
• La papa es rica en potasio, fundamental para regular las señales del ritmo cardíaco y las señales nerviosas.