Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida

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Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida episodes

  • Sigue A Dios Sin Saber a Donde – Hno. Abraham Morales


    Sigue a Dios sin Saber a Donde
    Génesis 12:1-6
    1 “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. 
    2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. 
    3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. 
    4 Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán. 
    5 Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron.
    6 Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el encino de More; y el cananeo estaba entonces en la tierra.
     7 Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido.”
    Abraham es importante en la cultura musulmana, judía y como cristianos lo llamamos el padre de la fe. Dios dijo: “Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” Gracias a ese paso de fe que empezó Abraham tenemos a nuestro Redentor, a nuestro Señor Jesucristo. 
    A través de la palabra de Dios veremos que hizo Abraham, sus errores y sus aciertos como seguidor de Dios.
    El seguir a Dios sin saber a dónde, es obedecer, es vivir como un extrajero y vivir en la prueba. Vemos que Abraham y su padre Taré venían de Ur de los Caldeos, en Hechos, cuando Esteban estaba hablando, dijo que venía de Mesopotamia y en esa cultura antigua había idolatría. En Génesis 11 habla sobre la torre de Babel, de cómo el hombre no obedeció a lo que Dios dijo desde el principio. Un principio que Dios puso en su palabra era que tenía que multiplicarse y esparcirse, y vemos que empezaron a tomar un solo lugar para no ser esparcidos, no querían obedecer a Dios. Podemos ver que Dios mandó la confusión de lenguas y se fueron a otras partes y por eso tenemos diferentes idiomas a nivel mundial.
    Genesis 11:31 dice: “Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí. Y fueron los días de Taré doscientos cinco años; y murió Taré en Harán.” Salieron de Ur, de Mesopotamia a un lugar donde ellos no conocían. Pero en el versículo 1 del capítulo 12 dice: “Pero Jehová había dicho a Abram:” Dios estaba hablando directamente a Abram como líder del hogar. A nosotros hombres, Dios nos ha puesto como líderes en nuestros hogares y necesitamos aprender esto y el ser un líder para que podamos ver la bendición no en nuestra vida, sino en las futuras generaciones. Debemos obedecer a Dios sin saber a veces que Dios nos va a mostrar a futuro. Era muy difícil para Abram, él no conocía y de repente Dios le dice: Quiero que te vayas de tu tierra y parentela.
    Una de la cosas para seguir a Dios es obedecer, es un principio bíblico, lo vemos desde el principio y también lo vemos cuando hemos sido salvos por la gracia del Señor Jesucristo, debemos reconocer que somos pecadores, creer que Jesús murió en la cruz del calvario por nuestros pecados para darnos vida eterna, es algo que Dios nos ha puesto para obedecer “no es por obras para que nadie se gloríe”; no es por la ley, ni por guardar los mandamientos y empezamos nuestro camino en obedecía, es nuestro primer paso. Si todavía no has tomado la decisión de seguir a Cristo, te animo que obedezcas la palabra de Dios. Entrega tu vida a Cristo y vas a empezar a caminar con Dios.
    Una de las cosas que Dios muestra en su Palabra es que cuando obedecemos habrá bendición.
    45 min
  • La Fe Verdadera – Pastor Enrique Flores


    La Fe Verdadera
    Hebreos 11:1-6
    1 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
    2 Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. 
    3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.
    4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella. 
    5 Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. 
    6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”
    La fe se describe como la certeza y convicción, incluye una confianza total en Dios, Él es aquel que controla la historia y nuestro destino profético, aquel que constituyó el tiempo y el espacio, creó el mundo de la nada y todo fue de inmediato por su palabra, creemos que Él es creador del universo, el autor de nuestro destino eterno.
    La fe afecta todas las áreas de nuestra vida, el entretenimiento, nuestra manera de vestir, de hablar, las amistades, cómo resolver conflictos, cómo tomar decisiones en nuestras vidas, la vida espiritual, nuestro servicio a Dios, todo es afectado por nuestra fe. 
    1. Una fe que no salva, no es fe
    La fe verdadera salva, una fe que no salva, no es fe. Podemos ver en Hebreos 11:7 “Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.” Y el 31 dice: “Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz.” El versículo 28 dice: “Por la fe celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos.” 
    La verdadera fe es la que salva. Todo mundo tiene fe hoy en día, algunos tienen fe en algún ídolo hasta han ido con los brujos, todos tenemos fe, pero la fe que salva, solamente se encuentra en la personas de Cristo. No hay salvación fuera de Cristo. Si usted quiere tener vida eterna tiene que poner su fe en la obra redentora que Cristo hizo por nosotros. Jesús dijo: “Yo soy el camino, la  verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mí. El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna y no vendrá a condenación mas ha pasado de muerte a vida.” 
    Muchos creen que por venir a la iglesia son salvos, pero tienen que poner su fe en Cristo. Si Cristo viniera hoy, ¿estaría 100% seguro de ir al cielo? 
    Muchos se burlan del evangelio de Cristo, muchos no creen que haya venido a este mundo, que haya muerto por sus pecados, resucitado para darnos vida eterna es como en los días de Noé, dice la palabra de Dios que hacían fiesta y todo tipo de actividades y no se estaban preocupando por su salvación. El día que Dios mandó el diluvio, Noé y su familia subieron al arca y Dios cerró la puerta y llovió sobre esta tierra, ahí sí creyeron, pero era demasiado tarde. La mejor decisión que usted debe tomar es saber que su nombre está escrito en el libro de la vida.
    Noé creyó y Dios lo libró, Rahab la ramera no pereció con los demás habiendo recibido a los espías en paz. El pueblo de Israel celebró la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos. Esa noche pasó el ángel de la muerte y el pueblo de Dios tuvo que matar a una cordero y poner la sangre en el dintel de la puerta y cuando el ángel veía la sangre no se detenía ahí. Solo la sangre nos limpia de todo pecado.La fe verdadera es una fe que salva. No es una fe ciega, al ahí se va, es una fe segura en Cristo.
    2.
    55 min
  • Escuela Dominical: El Hábito – Hno. Abraham Morales


    El Hábito
    Es necesario como padres enseñar a nuestros hijos un buen hábito. Necesitamos en nuestra cultura mexicana tener buenos hábitos. En nuestros tiempos, hay muchos malos hábitos como estar en Internet porque daña a nuestra niñez.
    Un hábito es un comportamiento que se repite regularmente cada día hasta llegar a ser como una costumbre.  México tiene buenas y malas costumbres. En los pueblos de la sierra tienen muy buenas costumbres y una de esas es que se levantan temprano a las cinco de la mañana ya estar arriba y en la ciudad a las ocho dicen que es de madrugada. Eso es un mal hábito. 
    Eclesiastés 8:11 dice: “Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal.”  Y dice: 1 Corintios 15:33 “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.”
    “Yo soy constante compañero, soy tu mejor ayuda o tu peor carga. Te empujaré hacia delante o hacia el fracaso, estoy completamente bajo tus órdenes. La mitad de las cosas que haces deberías dármelas a mí y yo las haré más rápido y correctamente. Me puedes manejar fácilmente, simplemente sé firme conmigo y después de unas cuantas lecciones lo haré automáticamente. Soy el sirviente de los grandes hombres y mujeres, y también de los peores fracasados. Los que son grandes los he hecho grandes, los que son fracasados, los he hecho fracasados. Me puedes usar para producir ganancias o producir una ruina. Tómame, entréname, sé firme conmigo y pondré el mundo a tus pies. Sé débil conmigo y te destruiré.” Ese es el hábito. Qué importancia es tener un buen hábito. Las grandes personas son grandes porque tienen buenos hábitos y lo podemos aplicar a toda nuestra vida.
    Muchas veces los malos hábitos se van formando por nuestras manera de vivir. Veamos lo que dice Jeremías 13:10 y 23 “Este pueblo malo, que no quiere oír mis palabras, que anda en las imaginaciones de su corazón, y que va en pos de dioses ajenos para servirles, y para postrarse ante ellos, vendrá a ser como este cinto, que para ninguna cosa es bueno.” “¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?” 
    Una de las cosas que corrompen los hábitos es el pecado. Por eso dice Jeremías “¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas?” Pues no cambia, pero el pecado está. Una de las cosas por las que tenemos malos hábitos es porque somos pecadores. De chiquitos tenemos malos hábitos y cuando el niño nace comienza a gritar porque quiere la mamila, ya trae esa maldad, pero podemos ir cambiando ese hábito. Una de las cosas por las que hay mal hábito es por el pecado.
    1 Juan 2:15-17 dice: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” Otra de las cosas que nos hace tener malos hábitos es la sociedad, el mundo en el cual vivimos, y es que si el mundo lo hace nosotros también, seguimos la corriente y lo vemos normal. Un mal hábito que tenemos en nuestros tiempos es estar metido en Facebook, ¿por qué mejor no tenemos un buen hábito de hacer ejercicio? No lo hacemos. El mundo quiere tener dinero y malgastarlo y a veces tenemos ese mal hábito de estar gastando. Pero tenemos que controlar ese hábito. 
    Eclesiastés 8:11 dice “Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal.” Una de las cosas para evitar esos malos hábitos es que hay que meter corrección. Eso lo hacemos con los niños, pero nosotros no somos constantes. Un niño cuando toma una cosa le decimos que no y viene la sentencia: NO y ¿qué hace?
    45 min
  • Escuela Dominical: Un Sacrificio Sobre El Altar – Pastor Enrique Flores


    Un sacrificio sobre el altar
    Romanos 12:3-5
    3 “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. 
    4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 
    5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.”
    Creo que uno de los libros maravillosos de la Biblia, que habla mucho de la doctrina es el libro de Romanos. Este libro es una bendición para nosotros. De hecho, el capítulo 1 habla que todos somos pecadores; en el capitulo 2 habla que los judíos también han pecado; el capitulo 3 habla que todos somos pecadores pero en Cristo hay justificación gratuita, hay redención, hay salvación y en el capítulo 5 habla de los beneficios de la justificación. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;” (Romanos 5:1). En el capítulo 6 habla de que hemos muerto al pecado. “Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias;” El capítulo 7 habla que hemos muerto a la ley que ya no hay poder de la ley en nosotros porque en Cristo estamos justificados porque Él vive en nosotros. En el capítulo 8 habla que ya no hay condenación, de que el Espíritu Santo vive en nuestro corazón. “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. (Romanos 8:16-17) y también que los que aman a Dios todas las cosas le ayudan a bien. En los capítulos 9 al 11 habla del pueblo escogido de Dios no para salvación, sino para que se cumpliesen sus propósitos.
    En el capítulo 12 que vamos a estudiar, el apóstol Pablo nos dice cómo poner en práctica lo aprendido, tenemos muchas bendiciones en el Señor, pero cómo debemos ponerlo en práctica. En el versículo 1 dice: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.” El verdadero servicio y el vivir cristiano debe empezar con la dedicación personal al Señor, nadie más puede vivir la vida cristiana por usted, usted debe poner en práctica, tiene que tener dedicación personal al Señor y es muy triste hoy en día pensar que podemos vivir con la fe del pastor, de los padres o de los hijos, pero es importante entender que Dios quiere un sacrificio en el altar del Señor, debe ser por amor al Señor, por lo que Cristo hizo por nosotros. Jamás vamos a poder pagar la deuda de nuestros pecados, gracias a Dios que ya fue pagado por Cristo Jesús, pero lo importante es que cada cristiano debe dedicar su vida al Señor. 
    Dice 1 Samuel 13:8-14
    8 “Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba. 
    9 Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. 
    10 Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle. 
    11 Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, 
    12 me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto. 
    13 Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmad...
    41 min
  • Papá, Termina Tu Carrera – Hno. Kevin Taylor.


    Papá, termina tu carrera
    Hebreos 12:1-2
    1 “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 
    2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”
    A menudo, a los hombres nos gusta pertenecer a un club, ya sea de fútbol, de cacería, etc. Quiero invitar a todo hombre cristiano a un club muy exclusivo que se llama el club de los acabadores, los que no solamente empiezan a caminar con Dios, empiezan una carrera cristiana pero que puedan terminarla. Hombres que no tiran la toalla, es un grupo selecto que entienden como hombre que es más infinitamente importante cómo terminamos que cómo empezamos.
    En el Super Bowl Los Falcon de Atlanta estaban ganando 28 a 3 como en el tercer periodo y no tienen ningún trofeo en su estadio porque los Patriotas entraron con Tom Brady y los vencieron al final, nadie da un trofeo, ningún aplauso por andar ganando al principio de la competencia. El trofeo pertenece a quien termina.
    Te estoy invitando a ti varón cristiano a este club de los que empiezan bien y terminan bien. Pablo era parte de ese club. Él dijo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.”
    Estoy convocando a los hombres para que estén anclados y firmes en la fe. Hay pocos que pertenecen a este club. ¿Cómo sabemos eso? La Biblia dice: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;” La Biblia está repleta de ejemplos de hombres que empezaron bien, pero no terminaron bien. Con qué emoción empezó el rey Uzías su administración, quitando altares de Baal, destrozando el paganismo en su nación, pero terminó negando a Dios, buscando médicos y alejado de Dios por confiar en Egipto. Sansón tuvo buena infancia, buenos padres, nazareo, empezó con poder y gracia y terminó suicidándose. Empezó bien pero terminó mal. Con gran adoración celestial empezó Lucero. El diablo no fue siempre el diablo, estaba al lado de Dios para comenzar, pero terminó totalmente mal. En mi país, un pastor de renombre escribió hace años un libro sobre cómo cuidarse de malos tratos con el sexo opuesto y predicó 20 años y hace dos años en su cuenta de Instagram declara que estara divorciandose de su esposa y que ha negado la fe cristiana y ahora aparece en los desfiles LGBT, empezó bien, pero no terminó bien. Pablo dijo: “Demas me ha desamparado amando a este mundo.” ¿Qué tan común son los hombres que empiezan pero no terminan?
    Muchos varones empiezan esta carrera pero al final del camino algo pasa y no terminan bien y quiero invitarte a ti varón para que seamos parte del club de acabadores, de no solo empezar bien sino terminar bien.
    El autor de Hebreos sabe que un cristiano judío, un hebreo es alguien que tenía mucha tentación en su vida de en un momento nombrar a Cristo y en otro momento negar a Cristo. La presión de la familia para poder regresar al templo, negar el nombre de Cristo era muy grande y muchos estaban saliendo de la sana doctrina y regresando a sacrificios vanos y por eso el capítulo 10:23 la Biblia dice: “Mantengamos firme sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.”
    He sido inspirado por hombres que he visto en momentos en que en las tentaciones más feroces del diablo han sido tirados en su camino, pero siguen corriendo. Hay un pastor en EU que tiene una familia tremenda, ejemplar y de repente su esposa contrae cáncer y muere pronto, ese pastor es soltero después de tener su ayuda idónea, pero sigue en la carrera predicando la Palabra de Dios. Un pastor en Virginia tiene una iglesia que ha crecido mucho,
    55 min
  • Sirviendo; Tu Buena Voluntad – Hno. Elimelec Muñoz.


    Sirviendo de Buena Voluntad
    Efesios 6:1-9
    1 “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. 
    2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; 
    3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. 
    4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
    5 Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; 
    6 no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; 
    7 sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, 
    8 sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ese recibirá del Señor, sea siervo o sea libre. 
    9 Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.”
    Efesios fue escrito por el apóstol Pablo a los hermanos que estaban en Éfeso. “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso:” Si leemos todo Efesios es como una directriz un mandato para cada cristiano. Efesios 6:1-9 habla del sometimiento, de hacer las cosas sometiéndonos a nuestras autoridades.
    El versículo 1 dice: “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo” Dios quiere que los hijos obedezcan a los padres. Dios, cuando nos manda algo, no nos está preguntando. Por ejemplo. Dios dice que debemos perdonarnos, y no nos está preguntando si queremos o no. Él quiere que perdonemos. Luego dice: “Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;” Dios quiere que obedezcamos y nos sometamos a nuestros padres. Dios no está diciendo: “Si tu papá es bueno sométete, si es malo no le hagas caso.” Tenemos que tener discernimiento porque no es decir: “Ay mi papá me mandó a hacer algo malo.” como hijos de Dios tenemos que discernir y tenemos que obedecer a Dios antes que a los hombres. Si nuestras autoridades nos dicen que ya no nos vamos a poder reunir como iglesia, dice la Biblia que debemos someternos a Dios antes que a los hombres.  La Biblia dice: “Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.” (Salmos 122:1) Y “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre,” (Hebreos 10:25).
    Tenemos que obedecer a nuestros padres; pero como hijos vivimos con nuestros papás hasta los 26 o 27 años y nunca los obedecimos y cuando nos casamos ahora si queremos obedecer a nuestros papás, ahí si estamos en controversia. No quiere decir que no los escuchemos, que no los honremos o que no hagamos caso a su consejo. Tenemos que honrar haciendo caso a su consejo. Colosenses 3:20 dice: “Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.”
    Efesios 6:4 dice: “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” No provoquéis quiere decir que no “los piquemos.” Por ejemplo, a mí me gusta jugar con mi hija, pero a veces ella como que ya no le gusta mucho y ahí es donde dice el versículo no provoquéis a ira a vuestros hijos. Si uno como papá no cumple con lo que promete estamos provocando a ira a nuestros hijos, luego vienen los reclamos. Quizás como papás prometemos que el viernes a las cinco de la tarde vamos a ir por un helado, pero a esa hora juega México y le cancelamos. Los hijos tal vez digan: “esta bien”, pero quizá por dentro dicen: “Mi papá es un mentiroso” y eso puede causar ira en nuestro hijo y cuando le volvamos a decir, el hijo va a decir: “Si, como sea.” Estamos provocando en el corazón de los hijos ira. Tenemos que ser prudentes con nuestros hijos. Si les vamos a decir algo, tenemos que cumplirlo. No los provoquemos a ira porque si ya perdimos el corazón de un hijo es muy difícil volver a...
    40 min

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Escuche y vea predicación que puede cambiar su vida. Cada uno de los sermones han sido preparados para que usted pueda tener un crecimiento espiritual en la Palabra de Dios y para mejorar su vida…