Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida

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Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida episodes

  • La Humildad – Hno. Abraham Morales


    La Humildad
    1 Pedro 5:5-7 
    5 “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.
    6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 
    7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.’’
    La vestimenta como cristianos debe ser la humildad. El apóstol Pedro enfoca a los jóvenes porque ellos creen que todo lo saben y hay mucha soberbia en nuestros jóvenes. Así pasamos la mayoría de nosotros que somos de 40 para arriba, pasamos toda la etapa de la juventud y fuimos rebeldes con nuestros padres, nos faltaba ser sumisos. Vamos a aprender a ser humildes, esto nos va a ayudar en el matrimonio, en la familia, en el trabajo y en la iglesia, que Dios nos dé de su gracia para aprender esto.
    El apóstol Pedro dice ‘’Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.’’ Vamos a ver las consecuencias de no ser humildes, qué hacer para ser humildes, qué nos lleva a serlo y sus bendiciones.
    Una consecuencia que pasa por no ser humilde es que tarde o temprano va a ser avergonzado. Dice Ester 6:6-13 
    6 “Entró, pues, Amán, y el rey le dijo: ¿Qué se hará al hombre cuya honra desea el rey? Y dijo Amán en su corazón: ¿A quién deseaba el rey honrar más que a mí? 
    7 Y respondió Amán al rey: Para el varón cuya honra desea el rey, 
    8 traigan el vestido real de que el rey se viste, y el caballo en que el rey cabalga, y la corona real que está puesta en su cabeza; 
    9 y den el vestido y el caballo en mano de alguno de los príncipes más nobles del rey, y vistan a aquel varón cuya honra desea el rey, y llévenlo en el caballo por la plaza de la ciudad, y pregonen delante de él: Así se hará al varón cuya honra desea el rey. 
    10 Entonces el rey dijo a Amán: Date prisa, toma el vestido y el caballo, como tú has dicho, y hazlo así con el judío Mardoqueo, que se sienta a la puerta real; no omitas nada de todo lo que has dicho. 
    11 Y Amán tomó el vestido y el caballo, y vistió a Mardoqueo, y lo condujo a caballo por la plaza de la ciudad, e hizo pregonar delante de él: Así se hará al varón cuya honra desea el rey.
    12 Después de esto Mardoqueo volvió a la puerta real, y Amán se dio prisa para irse a su casa, apesadumbrado y cubierta su cabeza. 
    13 Contó luego Amán a Zeres su mujer y a todos sus amigos, todo lo que le había acontecido. Entonces le dijeron sus sabios, y Zeres su mujer: Si de la descendencia de los judíos es ese Mardoqueo delante de quien has comenzado a caer, no lo vencerás, sino que caerás por cierto delante de él.‘’
    Vemos aquí a Amán orgulloso, soberbio y pensando que él podía hacer lo que quería por ser el segundo del rey y vemos que quedó avergonzado, él pensaba y decía ‘’¿Quién más? soy el mero gallo’’ y cuando dijo el rey ‘’Es para Mardoqueo.’’
    Dios exalta al humilde y abate al soberbio. Si usted no es humilde es mejor que lo haga o quedará avergonzado tarde o temprano. Cristo dijo: “No seas como esas personas que en una fiesta se sientan hasta adelanta para recibir honra porque puede llegar alguien más y tome tu lugar y te manden hasta atrás.’’ El no ser humilde hace que quedemos en vergüenza. 
    Joven, no seas soberbio pensando ‘’Yo lo sé todo’’ porque tarde o temprano te puede avergonzar otra persona. Recuerdo que en la escuela pensaba: ‘’Soy bien inteligente, voy a concursar porque soy mejor que los demás de mi salón.’’ Era muy soberbio al pensar que me iban a seleccionar a mí, me parecía a Amán y fue Rigoberto al que escogieron. Quedé en vergüenza por andar diciendo a todos que yo iba a concursar.
    También otra consecuencia es que podemos perder lo que tenemos.
    Daniel 4:28-31 dice: 
    28 “Todo esto vino sobre el rey Nabucodonosor. 
    29 Al cabo de doce meses, paseando en el palacio real de Babilonia, 
    1 hr
  • Escuela Dominical: El Buen Consejo – Hno. Abraham Morales


    El Buen Consejo
    1 Reyes 12:1-13
    1 “Roboam fue a Siquem, porque todo Israel había venido a Siquem para hacerle rey. 
    2 Y aconteció que cuando lo oyó Jeroboam hijo de Nabat, que aún estaba en Egipto, adonde había huido de delante del rey Salomón, y habitaba en Egipto, 
    3 enviaron a llamarle. Vino, pues, Jeroboam, y toda la congregación de Israel, y hablaron a Roboam, diciendo: 
    4 Tu padre agravó nuestro yugo, mas ahora disminuye tú algo de la dura servidumbre de tu padre, y del yugo pesado que puso sobre nosotros, y te serviremos. 
    5 Y él les dijo: Idos, y de aquí a tres días volved a mí. Y el pueblo se fue.
    6 Entonces el rey Roboam pidió consejo de los ancianos que habían estado delante de Salomón su padre cuando vivía, y dijo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que responda a este pueblo? 
    7 Y ellos le hablaron diciendo: Si tú fueres hoy siervo de este pueblo y lo sirvieres, y respondiéndoles buenas palabras les hablares, ellos te servirán para siempre. 
    8 Pero él dejó el consejo que los ancianos le habían dado, y pidió consejo de los jóvenes que se habían criado con él, y estaban delante de él. 
    9 Y les dijo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo, que me ha hablado diciendo: Disminuye algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros? 
    10 Entonces los jóvenes que se habían criado con él le respondieron diciendo: Así hablarás a este pueblo que te ha dicho estas palabras: Tu padre agravó nuestro yugo, mas tú disminúyenos algo; así les hablarás: El menor dedo de los míos es más grueso que los lomos de mi padre. 
    11 Ahora, pues, mi padre os cargó de pesado yugo, mas yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, mas yo os castigaré con escorpiones.
    12 Al tercer día vino Jeroboam con todo el pueblo a Roboam, según el rey lo había mandado, diciendo: Volved a mí al tercer día. 
    13 Y el rey respondió al pueblo duramente, dejando el consejo que los ancianos le habían dado;”
    Vemos la historia de Roboam, el hijo de Salomón. Roboam, siendo joven, empezó a pedir consejo cuando empezó su reinado y es algo muy importante el empezar el reinado. Jóvenes y hermanos adultos, necesitamos buscar consejo cuando vamos a empezar algo. Aquí Roboam iba a empezar su reinado y pidió consejo para saber qué hacer. Muchos jóvenes han salido de la secundaria, bachillerato o universidad, algunos se van a casar y es necesario buscar el consejo para empezar una nueva etapa en toda nuestra vida que Dios nos ha dado. Es muy importante buscar consejo.
    Una de las cosas que vemos aquí, es que Roboam desechó el consejo de los ancianos y buscó el consejo de los amigos. Necesitamos buscar el consejo. Muchas veces por no buscar el consejo cometemos muchos errores y vamos a hablar acerca de esto.
    El consejo de Dios:  El consejo de Dios está en su palabra.
    Dice la Biblia en Proverbios 1:24-30 
    24 ‘’Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,
    25 Sino que desechasteis todo consejo mío y mi reprensión no quisisteis,
    26 También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
    27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
    28 Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán.
    29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová,
    30 Ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía’’
    Vemos aquí a Salomón hablando de la sabiduría y del consejo. Está diciendo que cuando uno no busca el consejo vienen calamidades y dificultades y cuando viene esto queremos buscar el consejo de Dios, pero no va a estar para ayudar. Cuántas veces he visto eso en jóvenes. Dios en su palabra dice: ‘’No unáis en yugo desigual…’’  pero los jóvenes son tan necios y dicen: ‘’Yo ...
    49 min
  • La Sanidad Del Hijo; Del Principe – Hno. Kevin Taylor


    La sanidad del hijo del príncipe
    Juan 4:43-54
    43 “Dos días después, salió de allí y fue a Galilea. 
    44 Porque Jesús mismo dio testimonio de que el profeta no tiene honra en su propia tierra. 
    45 Cuando vino a Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todas las cosas que había hecho en Jerusalén, en la fiesta; porque también ellos habían ido a la fiesta.
    46 Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. 
    47 Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir. 
    8 Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis. 
    49 El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. 
    50 Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. 
    51 Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive. 
    52 Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre. 
    53 El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa. 
    54 Esta segunda señal hizo Jesús, cuando fue de Judea a Galilea.”
    En Juan 2:11 Jesus cambió el agua en vino, haciendo su primer milagro. “Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.”
    Viendo ese gran milagro, para introducir el poder sobrenatural de Cristo, nos quedó el hambre o deseo de ver más, y gracias a Dios, que ese milagro en Caná de Galilea no fue el último sino el comienzo de sus milagros. Él iba a hacer más, y si nosotros seguimos al Señor Jesús a través de todo el libro de Juan, en el capítulo 9 un hombre ciego ya puede ver millones de colores por el poder sobrenatural de Cristo. Un hombre muerto, la peor condición en la que un ser humano se puede encontrar, Lázaro fue resucitado y cuando llegamos al final del capítulo 20 Juan dice: “Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.”
    Todos los prodigios y milagros que hizo Jesús venían con un propósito de que creyéramos en esa gracia. Pero el versículo 30 del capítulo 20 dice “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.”
    Alguien ha dicho que si todos los volúmenes de todas las bibliotecas se pudieran desarrollar y se pudiera dar a todo ángel y ser humano una pluma para escribir lo bueno que Dios ha sido, sería imposible describir la grandeza de Cristo porque ha hecho muchas cosas en la vida de muchos y somos testimonios de esto. Cada persona en Cristo es un milagro, una evidencia del poder transformador de Jesús. 
    El capítulo 4 es prueba de que Jesús no se cansa por hacer un milagro, no limita su poder, no necesita descansar, su poder continuaba y continuaba pero yo veo aquí que también hay un aviso de tener cuidado porque no todos vieron la mano de Dios en su vida. 
    Juan 4:43-45 dice: “Dos días después, salió de allí y fue a Galilea. Porque Jesús mismo dio testimonio de que el profeta no tiene honra en su propia tierra. Cuando vino a Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todas las cosas que había hecho en Jerusalén, en la fiesta; porque también ellos habían ido a la fiesta.”
    En el libro de Juan se nos invita a viajar con Cristo y su equipo evangelístico. En el capítulo 2 estamos en Caná de Galilea y luego Él viaja a Samaria, al norte. Después vemos que estaba siempre moviéndose, pero no siempre se paró para hacer algo. Él trabajaba con los dispuestos. Entonces esto me trae un aviso y quiero dar dos avisos porque yo creo que somos un pueblo sediento de ver...
    45 min
  • Escuela Dominical: La Gracia De Dios – Hno. Armando Mosso


    Escuela Dominical: La Gracia De Dios
    Hebreos 4:16 
    “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.’’
    La gracia es algo que necesitamos. A veces confundimos la gracia de Dios con nuestra gracia. Es importante que como cristianos aprendamos a vivir con la gracia de Dios en nuestras vidas. Es importante porque con ella vamos a poder vivir una mejor vida cristiana, Dios quiere que tengamos de su gracia, esa gracia se busca cada día.
    Como cristianos tenemos la confianza de acercarnos delante de Dios, tenemos ese privilegio al ser sus hijos. Dios nos escucha porque somos sus hijos. Cada persona que ha confiado en Jesucristo como su Salvador tiene esa seguridad de que Dios le escucha. Si eres hijo de Dios y has creído plenamente en Él, tienes la seguridad de que Dios te escucha.
    “Acerquémonos confiadamente’’ es que podemos ir sin temor a que Él no nos quiera atendernos. Tenemos un Dios fiel, de amor, de misericordia, justo, que a pesar que somos infieles Él permanece fiel. Cada día tenemos que acercarnos confiadamente, no es que Dios no esté a nuestro lado porque somos nosotros los que nos apartamos de Él. 
    El trono de nuestro Dios es un trono de gracia porque si somos salvos es por su gracia. La gracia es un favor, una bondad y mayormente cuando alguien no la merece. Nosotros no merecemos ir al cielo porque somos pecadores. No porque traigamos traje quiere decir que somos perfectos (y hasta muy probablemente somos más pecadores los que estamos aquí adentro que los que están afuera). Somos pecadores, cada día pecamos con plena conciencia y a veces sin darnos cuenta. El pecado nos apartaba de la presencia de Dios, de la gracia de Dios. Sin merecer ir al cielo, Dios nos envió a su hijo Jesucristo a morir por nuestros pecados. Vemos su gracia en nuestra vida cada día, su gracia, su bondad, su amor y perdón, son infinitos. Dios dice ‘’Acerquémonos confiadamente.’’ El trono de Dios es un trono de gracia. Por lo tanto, nuestras oraciones son aceptas a nuestro Padre Dios, somos hijos de Dios y Él nos escucha.
    Romanos 6:14 dice: “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.”
    Veamos las definiciones bíblicas de la gracia de Dios.
    1. Es un don inmerecido
    Dice Romanos 3:23-24 “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,  siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,’’
    La gracia de Dios es algo que no merecíamos. El poder vivir nos habla de la gracia de Dios. Dios demostraba su gracia con el pueblo de Israel porque el pueblo de Israel se rebelaba cada día y Dios los bendecía no porque lo merecían. Imagínese a un padre con sus hijos, les dan lo que quieren y les cumplen sus deseos pero el hijo rebelde no quiere hacerle caso. Un padre va a sentir ingratitud de parte del hijo. Sin embargo, no deja de ser su hijo, ahí va estar el padre trabajando duro para que el hijo pueda tener estudios y alimentos y de la misma manera, Dios en su gracia nos demuestra eso.
    Como somos tan infieles con Dios y nos olvidamos de su palabra, vivimos quizá una vida de religiosidad y nos acordamos solo cada domingo o cuando vamos a la iglesia, nuestras Biblias están empolvadas porque no las leemos, pero Dios muestra su gracia cada día en nuestras vidas porque es algo que no merecemos. Sin embargo, Dios nos la da. Somos tan infieles que no nos damos cuenta de eso. La gracia es algo que no merecemos “Justificados gratuitamente por su gracia’’ No nos costó recibir a Cristo en nuestros corazones, pero la gracia de nuestro Salvador es algo que no merecemos.
    2. La gracia es un favor inmerecido 
    Dice Efesios 1:6-7 “para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,’ en quien tenemos redención por su sangre,
    43 min
  • Pecados de Filosofía -Hno. Kevin Taylor


    Pecados de Filosofía
    1 “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, 
    2 a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
    3 Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, 
    4 habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos, 
    5 a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio, 
    6 que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva fruto y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad, 
    7 como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros, 
    8 quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.”
    Pablo sabe que la verdad les llegó. La verdad siempre llega primero, luego Satanás introduce la mentira. Dios les dijo al hombre: “Puedes comer de todo, menos del árbol de la ciencia del bien y del mal, el día que de él comieres ciertamente morirás.” ¿Fue verdad? Sí. La mentira entra después y Satanás le dijo: “No vas a morir.” 
    En la vida del cristiano, el evangelio llega y después la mentira para sacarnos de ahí y por eso la motivación de Pablo es decirles en el capítulo 2:8 “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.”
    ¿No te enoja el ladrón? En EU serví como pastor en una zona media fuerte y me acuerdo que un hermano había donado a la iglesia un tractor porque habíamos conseguido un terreno nuevo donde íbamos a construir otro templo. Entonces, de vez en cuando me gustaba hacer viajes al nuevo templo y oraba para que Dios bendijera. Un día llegué y vi a dos hombres en la propiedad, uno estaba manejando el tractor y se me hizo raro porque uno de ellos estaba usando una camiseta naranja. La propiedad está al lado de otra que pertenecía a la ciudad y los hombres que cortaban pasto llevaban el color anaranjado y pensé que nos estaban cortando el pastor gratis, pero nada era así, porque lo vi no cortando pastor sino llevándose el tractor que el hermano donó y me di cuenta de que esos hombres eran rateros. ¿No te enoja el ratero que no puede comprar su propio tractor? Entonces bajé de mi auto y los enfrenté y se enojaron conmigo y me decían “Es nuestro tractor” casi llegamos a los golpes. Tuve su placa de su auto y huyeron.
    Algo debe molestarnos, el diablo es un ladrón y Dios con su sangre ha comprado un pueblo para sí y lo ha comprado con un fundamento de verdad. Si estamos en Cristo, la verdad nos ha hecho libres. A menudo pasa que una buena doctrina, el buen evangelio, la sana doctrina llega a la vida de una persona, pero después otras vienen para sacarla de la buena doctrina y mover gente a otras doctrinas falsas.
    Pablo supo esto y por eso se motiva a escribirnos el libro de Colosenses y nos dice el 2:8 “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” Ya sabemos un poco de la historia del libro de Colosenses. Ellos habían sido convertidos a Cristo a través del ministerio de un hombre llamado Epafras. Dice Colosenses 1:4-6 “habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos, a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio” No es una hueca sutileza, es una palabra verdadera, “que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva fruto y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad, como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado,
    1 hr 5 min
  • Escuela Dominical: El Perdón – Hno. Armando Mosso.


    Una de las cosas que más fallamos como personas con sentimientos y emociones es la paciencia. Lo digo porque muchas veces por nuestra impaciencia llegamos a tomar decisiones muy apresuradas en nuestra vida. Por culpa de la impaciencia nos encontramos en líos, pleitos y en tantas cosas que no son la voluntad de Dios para nuestras vidas. Dios nos anima en su Palabra a tener esperanza y confiar en Él, pero confiamos más en nuestra propia persona y en lo que podemos hacer que en lo que Él puede hacer.
    La paciencia es una bendición porque a través de ella vamos a poder conocer más a Dios. Salmos 30:5 dice: “Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.”
    Una de las cosas en que más fallamos como cristianos es en esperar el tiempo de Dios, la voluntad de Dios en nuestra vida. No es que Dios no nos escuche, no es que Dios no pueda hacerlo en su momento, es que Dios tiene un plan perfecto en nuestras vidas. La paciencia está ligada a nuestra comunión diaria con Dios porque una persona que denota paciencia en su vida es una prueba de que esa persona está caminando con Dios. Una persona no nace siendo paciente. Hay personas que tienen cualidades que se les hace más fácil ser pacientes. La paciencia se va desarrollando cada día en nuestra vida y a través de la Palabra de Dios. Como dice el salmista “Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.” Este salmista, sea lo que sea que estaba pasando, estaba diciendo: “Una de las cosas que no he dejado es su Palabra” porque a través de su Palabra vamos a conocer más a Dios.
    Si queremos tener paciencia, tenemos que leer la Palabra de Dios, pero por no leer la Palabra de Dios no tenemos paciencia. Como jóvenes, una de las cosas por las que no tenemos paciencia, es elegir una buena persona para nuestra vida. Tal vez la señorita dice: “Me voy a quedar soltera para siempre, el primero que me hable bonito le hago caso.” El joven dice: “La más bonita, no importa si es mundana, si no lee la Biblia, con que me haga caso.” Y si nos damos cuenta por causa de esas malas decisiones en la vida de un joven o señorita llegan a tener un matrimonio destruido, por la impaciencia.
    En la espera podemos acercarnos a Dios. Gálatas 5:22 dice: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,” Una de las cosas del fruto del Espíritu es que vamos a tener paciencia. Todo esto engloba que no solo vamos a tener paciencia, sino gozo, paz, benignidad, fe. En la paciencia podemos tener estas cosas, pero es necesario que estemos pasando tiempo con Dios porque es un fruto del Espíritu Santo que va a estar morando y controlando nuestra vida.
    ¿Somos pacientes o impacientes? Si somos impacientes, hay una gran necesidad de que nos acerquemos a Dios. Si somos pacientes sigamos cada día caminando con Dios. Es necesario caminar con Dios para ser pacientes.
    Cuántas veces un papá o mamá por su impaciencia ha lastimado el corazón de su hijo, aun los hijos lastima el corazón del padre diciéndole: “Ojalá no hubieras sido mi padre” y es dañado el corazón por la poca paciencia.
    Cuando estamos más cerca de Dios vamos a ser como Él, vamos a ser unos verdaderos cristianos. Cuando estamos alejados de Dios nos vamos a parecer más al mundo, que no importa las palabras con las que ofendemos, pero al estar cerca de Dios vamos a poder controlar nuestra lengua, nuestros pensamientos y corazón, vamos a tener más paciencia. 
    En la paciencia, Dios puede trabajar con nuestras vidas. Dice la Biblia en Salmos 37:8-9 “Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.” Y Salmos 27:14 dice: “Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.” 
    Salmos 106 está hablando a cerca del pueblo de Israel, cada vez ellos se rebelaron y dice:
    6 “Pecamos nosotros,
    39 min

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Escuche y vea predicación que puede cambiar su vida. Cada uno de los sermones han sido preparados para que usted pueda tener un crecimiento espiritual en la Palabra de Dios y para mejorar su vida…