Acudieron al cementerio a poner flores a sus difuntos y se encontraron con las tumbas profanadas. Cinco nichos abiertos y los restos de hasta siete cadáveres desaparecidos. Ha ocurrido en el cementerio de Arico, en Tenerife. Las investigaciones del robo apuntan como una de las hipótesis que se trate de una secta satánica. Los vecinos dicen que no es la primera vez que encuentran objetos extraños en el camposanto. Los autores profanaron diversas tumbas de donde extrajeron restos óseos que quedaron al aire libre. Una testigo refirió que el día antes de que el cementerio fuera asaltado vio a "un joven con una especie de capa y la cara pintada; la mitad de color verde y la otra mitad negra". Relató también que "el joven parecía estar danzando"...