Liturgia de las Horas: Cuando rezamos el divino oficio, nos unimos en oración con la Iglesia entera y hablamos con Dios como una sola voz.
"Por una antigua tradición cristiana, el Oficio divino está estructurado de tal manera que la alabanza de Dios consagra el curso entero del día y de la noche, y cuando los sacerdotes y todos aquellos que han sido destinados a esta función por institución de la Iglesia cumplen debidamente ese admirable cántico de alabanza, o cuando los fieles oran junto con el sacerdote en la forma establecida, entonces es en verdad la voz de la misma Esposa que habla al Esposo; más aún, es la oración de Cristo, con su Cuerpo, al Padre.
Unamos nuestra voz con la voz de la Iglesia para que suba como incienso ante la presencia de Dios.
Lectio Divina:“Él está cerca, a la puerta”. Jesús a través de su Palabra nos invita a todos nosotros sus hijos a estar preparados, porque no sabemos el día ni la hora y Él está cerca. Unamos nuestra voz a la voz del salmista diciendo “protégeme Dios, mío, que me refugio en Ti”. Qué hacer. Cada día vivir en continua conversión orientados por la Palabra de Dios. Él nos ha mostrado el Camino para llegar al Padre. Pidamos el don del Espíritu Santo para escuchar y hacer vida la propuesta de Jesús en la construcción de la civilización del Amor.