Te compartimos la Liturgia de las horas para el miércoles 22 de agosto de 2018 por el Padre Germán Acosta
“Esta oración recibe su unidad del corazón de Cristo. Quiso, en efecto, nuestro Redentor que la vida iniciada en el cuerpo mortal, con sus oraciones y su sacrificio, continuase durante los siglos en su cuerpo místico, que es la Iglesia; de donde se sigue que la oración de la Iglesia es oración que Cristo, unido a su cuerpo, eleva al Padre. Es necesario, pues, que, mientras celebramos el Oficio, reconozcamos nuestra propia voz en Cristo y su propia voz en nosotros”
Con esta certeza unamos nuestra voz, con el corazón contrito y humillado, a la voz de la Iglesia para elevar nuestra oración como incienso a la presencia de nuestro Dios y Señor.