Para avanzar hacia las promesas de Dios, debes empezar a caminar justo desde donde estás y con lo que tienes a la mano. No siempre tendrás las condiciones ideales o los vientos estarán a tu favor; sin embargo, el que te llamó tiene el poder para sostenerte y prosperarte en medio de ellos
Para avanzar hacia las promesas de Dios, debes empezar a caminar justo desde donde estás y con lo que tienes a la mano. No siempre tendrás las condiciones ideales o los vientos estarán a tu favor; sin embargo, el que te llamó tiene el poder para sostenerte y prosperarte en medio de ellos