La nueva reforma mantiene en 35% la tarifa del impuesto de renta para todo tipo de empresas, pero se crea un límite a los beneficios y estímulos tributarios los cuales no podrían exceder de 3% anual de la renta líquida ordinaria de los contribuyentes.
Desde que el articulado se radicó en el Congreso han sido objeto de análisis temas como que se limita el descuento del impuesto de industria y comercio, avisos y tableros (ICA) frente al impuesto de renta, y retorna al modelo anterior en el que el pago del ICA es deducible de la renta, como cualquier otro costo de producción.
Hay efectos en personas naturales, pensiones, alimentos, sistema financiero, hasta curiosidades como que el Nevado del Ruiz ya no gozará de beneficios tributarios para la generación de negocios allí. Una de las cabezas de la tributaria es Luis Carlos Reyes, director de la Dian, quien ve todos estos puntos necesarios para atacar una evasión que incluso para él merece la cárcel.