OPINION DE LAURA DI MARCO, LUIS NAIDENOF Y CARLOS PEREZ LLANAS
Después de endurecer varias veces los controles de capital, el Gobierno argentino sorprendió a los inversores al modificar su táctica, en lo que parece ser un esfuerzo incipiente para restaurar la confianza.
Frenó el crecimiento de la oferta monetaria en octubre, elevó las tasas de interés y prometió no financiarse con anticipos temporales del banco central en el corto plazo, retrocediendo en algunas de las políticas monetarias más expansivas implementadas durante el pico de la pandemia.
La medida representa el último intento de Argentina de frenar la demanda de dólares, después de que el peso se desplomara 24% este año en el mercado cambiario oficial. Las restricciones de acceso al dólar han empujado a inversores y ahorristas familiares que buscan protegerse de la inflación a mercados paralelos utilizados para eludir los controles de capital, donde el peso es un 51% más débil.
“Aunque por ahora este cambio es insuficiente, es una señal de que no avanzan más hacia políticas heterodoxas”, aseguró Miguel Kiguel, economista y director ejecutivo de la consultora Econviews.
Argentina enfrenta una crisis en muchos frentes: se espera que la economía se contraiga alrededor de 12% en medio de la pandemia de coronavirus y se pronostica que la inflación terminará el año en alrededor de 40%. Incluso después de una reestructuración de la deuda de USD 65.000 millones, los costos de los préstamos son tan altos que el país no puede financiarse a través de los mercados de deuda, sino que recurre a la emisión de dinero del banco central. Los inversores extranjeros están atentos: el director ejecutivo de BlackRock, Larry Fink, dijo el jueves que el país tenía un largo camino por recorrer antes de poder recuperar la confianza.
La alianza gobernante tiene la reputación de evitar opciones políticas ortodoxas, como aumentar las tasas de interés, y en su lugar recurrir a oscuras restricciones del mercado y recurrir al patriotismo para tratar de solucionar problemas como la brecha entre la moneda oficial y la paralela. Es un Gobierno que también ha estado dispuesto a financiarse a sí mismo mediante transferencias del banco central.
Incluso después de una reestructuración de la deuda de USD 65.000 millones, los costos de los préstamos son tan altos que el país no puede financiarse a través de los mercados de deuda, sino que recurre a la emisión de dinero del banco central
Un funcionario del Ministerio de Economía dijo que el Gobierno no adopta enfoques ortodoxos o heterodoxos, sino solo enfoques pragmáticos. Su objetivo era reducir el gasto público, pero la pandemia lo alteró
Hay una idea sobrevolando de pegar un volantazo político e ir hacia la racionalidad económica: ajustar el gasto público, regenerar las relaciones con el mundo privado y, en definitiva, elaborar un mínimo plan económico sustentable.
Pero, ¿hasta donde aguantará Cristina sin boicotear ese acuerdo que ella misma pidió? Supongamos que Alberto llama a Redrado para manejar la economía o a un economista con el perfil de Melconian, ¿cuántos días tardaría en petardearlo?
Esta semana, la Corte ha desertado de su rol de árbitro, de freno, de órgano de aplicación de la Constitución para ponerse a favor de los deseos de Cristina.
El trío peronista de la Corte: Lorenzetti, Maqueda y Rosatti la han ayudado mucho. Es por eso que el nuevo banderazo, que se prepara para el 8N -este próximo domingo- va a estar nutrido con esa desilusión, con ese pulso