La indignación por el crimen cometido en la persona de la niña YULIANA SAMBONÍ es muy grande en todo el país, y crece a medida que se conocen los detalles de la actuación previa y posterior del sujeto señalado por la Fiscalía como responsable de los hechos, RAFAEL URIBE NOGUERA.
Hay en este caso muchos elementos que deben hacer reflexionar a la sociedad y que deben ser tenidos en cuenta por la administración de justicia:
-Este hombre cometió un crimen atroz. Raptó, según expuso la Fiscalía al formular cargos, a una niña, cuya familia se encontraba en Bogotá desplazada por la violencia del Cauca; la violó, la golpeó, la torturó y la mató.
-La camioneta en que se trasladó en búsqueda de su víctima había sido vista varias veces en la zona de residencia de la menor
-Con la pretensión de encubrir y proteger al delincuente, terceras personas manipularon la escena del crimen, como lo señaló el Fiscal General, bañaron el cuerpo de la niña con el objeto de desaparecer pruebas; y querían hacer pasar el caso como de un accidente.
-Todo indica que el crimen se cometió estando en pleno juicio el agresor, quien después consumió droga para ser llevado a un centro asistencial. Una clínica especializada no lo recibió y se fue a una especializada en otro tipo de afecciones: las cardiovasculares.
-Sin duda, el hombre no quería responder, y anoche ante el juez se declaró inocente.
-Al parecer, este individuo ha pretendido valerse del poder, la influencia y el dinero para escapar a la acción de la justicia.