Hace años nos hablaron de Manuela Roque, que trabajaba en el Instituto de la Comarca de Vegas Bajas, en Montijo. Pero sobre todo, nos hablaban de ella por ser la madre de los Hermanos Melara. Los Ganglios no tocan mucho (bueno sí, un poco), no bailan casi nada, pero se mueven bastante, no cantan ópera …pero da lo mismo. Hay que verlos, disfrutarlos, saltarlos, brincarlos, reivindicarlos, jalearlos, darles la vuelta, vestirlos, desnudarlos y, sobre todo, aplaudirlos.