Las Fiscalías canaria y española han corroborado un aumento de la delincuencia en las Islas vinculada a la migración, pero no en el sentido en el que dicen los ultras. Sostienen, de hecho, que la masiva llegada de menores no acompañados a Canarias lo que ha aumentado es el número de víctimas, y no de delincuentes. Que son los que vienen, y no los que estamos aquí, quienes sufren agresiones. La mayoría en centros de acogida, por lo que cuatro fueron clausurados.