Los iraníes afincados en Canarias hablan de "esperanza" y "ayuda", porque "la gran mayoría de la población persa quiere acabar con este régimen." Son palabras de Erfan Morteza, iraní de 44 años, que llegó a Tenerife cuando era un adolescente. "Esto se veía venir, es la parte que un poco nos tranquiliza porque ya estábamos preparados, y aunque sorprenda, es agridulce porque lo vivimos con preocupación pero con esperanza", añade.