En su esperada comparecencia ante el Congreso, el prestidigitador Pedro Sánchez se sacó de la chistera un conejo que dejó boquiabierta a Canarias. Prometió solicitar a la Unión Europea la inclusión de Ceuta y Melilla como Regiones Ultraperiféricas y lo dijo de tal manera que sonó a quien ordena lanzar una salvavidas al náufrago. Dio a entender que, Torres mediante, ya fue nuestra tabla de salvación en su día.