Tras lo ocurrido, el Gobierno venezolano denunció que los ataques aéreos fueron efectuados por Estados Unidos contra "territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares" de la capital del país y los estados de Miranda (donde se encuentra la ciudad), Aragua y La Guaira, calificándolos como una "gravísima agresión militar contra territorio y población venezolanos". En paralelo, fuentes de la Casa Blanca confirmaron bajo condición de anonimato a Fox News que el Ejército de Estados Unidos ha comenzado una operación militar en territorio venezolano como medida de presión contra el presidente, Nicolás Maduro.