"Es insólito". Así define el Sindicato Médico de Canarias la reciente detención de un facultativo en el municipio tinerfeño de Los Realejos como presunto autor de varios delitos de agresión sexual. Los hechos ocurrían, supuestamente, en el centro de salud en el que trabajaba. Hasta ahora las pesquisas policiales han permitido identificar a cuatro víctimas de entre 17 y 19 años, pero la investigación continúa abierta y no se descarta que haya más perjudicadas.
Las denunciantes acudían a consulta para pedir información sobre métodos anticonceptivos y el médico les aseguraba que era parte de la Unidad de Educación Sexual y Prevención de Contagios de Transmisión Sexual. Aprovechándose de esta circunstancia, supuestamente realizaba tocamientos injustificados bajo la excusa de hacer exploraciones ginecológicas y mamarias. Las mujeres sostienen que no les entregaba ningún informe clínico y que solo les comunicaba verbalmente que los resultados eran correctos. La Policía Nacional comprobó además que el investigado efectuaba citologías a las pacientes en su propia consulta, a última hora de la tarde y sin presencia de ninguna enfermera que le asistiese. Esto, pese a que en el centro existe una unidad especializada para estas pruebas.
El secretario general del sindicato, Levy Cabrera, recuerda que los médicos deben informar siempre a los pacientes sobre cómo se les va a explorar y llama a analizar "la organización del centro de salud, la gestión". Además, concluye que no existe un protocolo claro de actuación ante estos supuestos delictivos porque "se parte (de la base) de que no deben pasar". No obstante, llama a los pacientes a denunciar inmediatamente cualquier situación anómala en las consultas de Atención Primaria. "Son situaciones muy excepcionales", aunque admite que el mero hecho de que se detecte un caso "es un botón de alarma para prevenir".
Un médico acusado de agredir a 11 mujeres en Gran Canaria
Pero no es la única detención de un facultativo acontecida recientemente en el Archipiélago. De hecho, hace poco más de un mes fue detenido en la isla de Gran Canaria otro médico de Atención Primaria por presuntamente haber agredido sexualmente de 11 mujeres. Ocurrió en abril, pero ya había sido detenido el 3 de febrero tras una denuncia inicial de tres mujeres. Se dictó una orden de alejamiento y quedó en libertad. Sin embargo, la Policía Nacional localizó a nuevas víctimas, lo que llevó a su arresto final. La autoridad judicial acordó enviarle a prisión provisional e inhabilitarle cautelarmente para el ejercicio de la profesión médica.
Estos casos abren el debate sobre la necesidad o no de instalar cámaras en los centros sanitarios como reclama la Asociación El Defensor del Paciente: "Hay que ponerlas para evitarlo. No atentan contra ninguna intimidad porque la primera denuncia que pueda haber va a un juez, no lo va a haber nadie más". La portavoz de la entidad, Carmen Flores, asegura que es la única forma de prevenir posibl