Kim Il-sung construyó en Pyongyang el estadio de fútbol Primero de Mayo, durante décadas el mayor del planeta. Hasta que nuestro vecino, el rey Mohamed decidió hacer uno más grande. El nuevo Hassan II de Casablanca tendrá 115.000 espectadores, apenas mil más que el coloso norcoreano. Aquí, como ocurre con los rascacielos, el tamaño forma parte del mensaje.