San Urbano I fue Papa y mártir. Fue Papa durante ocho años, en los cuales dio importantes decretos eclesiásticos. Dispuso que sólo los Obispos administrasen el sacramento de la Confirmación. Fue el primero que introdujo el uso de patenas, cálices y vasos sagrados de plata para la Misa. Su martirio tuvo lugar el año 230, imperando Alejandro Severo.
San Pedro Celestino V nació en Italia. Se dedicó totalmente a la oración y a la penitencia y recibió el orden sacerdotal. Fundó la Orden de los Celestinos, que se unió después a los benedictinos. En 1294 fue elegido Papa, tomando el nombre de Celestino V. A los cinco meses renunció al pontificado y fue recluido por temor a un cisma. Allí vivió como un simple monje, según era su deseo, continuando la vida de oración, soledad y penitencia hasta mayo de 1296, en que murió.