Nació en Alejandría, Egipto. En tiempos del Imperio Romano, bajo el régimen del emperador Filipo, El Árabe, se llevaron a cabo persecuciones, torturas y asesinatos contra los cristianos y su religión. Surgiendo así numerosos mártires entre los creyentes en Jesucristo. Apolonia se caracterizó por las virtudes de castidad, piedad, caridad, austeridad y limpieza de corazón. Murió en Alejandría a mediados del siglo III.